iberica 2000.org

 Inicio
Registrate Patrocinios Quienes somos Ultimos Artículos Tablón Anuncios

Ayuda 

COLABORADORES

Usuarios Registrados
E-mail:
Contraseña:  

BUSQUEDAS

 Indice alfabético
 Indice de autores

 

DIRECTORIO

 Artículos y reportajes 
 Consultoría jurídica 
 Denuncias y derecho 
 Flora y Fauna 
     Fauna 
     Flora 
 Inventos y patentes 
 Libros y lecturas 
 Noticias Ibérica2000 
 Política medioambiental 
 Proyectos e iniciativas 
 Turismo y viajes 
     Excursiones 
     Lugares de interés 
     Turismo rural 
 Webs relacionadas 
 Agricultura de casa 

 Artículos de opinión 

 Cambio climático 
 Energía eolica 
 Humedales 
 Mundo marino 

 Asociaciones y colectivos 
 Empresas y comercios 
 Organismos públicos 

 Fondos de escritorio 
 
 

¿Para qué tanto crecimiento urbanístico?

(1782)

¿QUÉ BENEFICIOS Y VENTAJAS NOS APORTA LA DESTRUCCIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO AMBIENTAL, CULTURAL, HISTÓRICO?
En los tiempos actuales todos asistimos impasibles ante la permanente y visible degradación de nuestro entorno urbano y rural. Es una triste realidad la modificación vertiginosa e innecesaria del litoral en aras a favorecer y estimular un crecimiento urbanístico que permite mantener el mercado laboral.

Ha llegado la hora de ofrecer alternativas y exigir que el desarrollo obedezca y atienda a normas que permitan y hagan compatible la existencia de nuestro legado natural e histórico, así como permite las innovaciones urbanísticas no lesivas para nuestro futuro.

¿Para que sirve el desarrollo urbanístico actual si no puede lograr el bienestar ciudadano?

¿Para qué tanto crecimiento urbanístico?


La ausencia de un estable tejido industrial, así como la histórica incapacidad o desidia de las instituciones públicas para incentivar y estimular unos cultivos agrarios y ganaderos sostenibles, desarrollados en espacios y territorios singulares como son aquellos que constituyen la ya desaparecida huerta valenciana, ha supuesto y permitido el crecimiento vertiginoso y feroz de nuevas formas de especulación. Esos nuevos espacios urbanísticos han crecido (y crecen) a costa de la destrucción despiadada de los paisajes naturales más singulares y distinguidos que tiene la Comunidad Valenciana, logrando degradar la irrepetible belleza natural de nuestra tierra, a cambio de ofrecer segundas residencias y equipamientos deportivos para el uso y disfrute de ciertas élites. Otra cosa es el elevado coste de mantenimiento que esos nuevos núcleos residenciales necesitan, sin olvidarnos del consumo de agua y las violaciones del paisaje que se cometen, pues se ocupan y construyen en barrancos, ramblas...

Mientras tanto, la crisis económica va evidenciando la ausencia de un verdadero tejido industrial fuerte y capaz de hacer frente a los retos mundiales, aflorando la debilidad que tiene nuestro sector turístico, incapaz de ofrecer una calidad real, respetando y conservando intactos los paisajes y los valores culturales y artísticos peculiares de nuestra Comunidad.

Valencia, sin duda alguna, ha crecido de manera vertiginosa en las últimas décadas, sin que las instituciones y el empresariado tengan la voluntad de respetar una normativa y seguir unas pautas coordinadas en aras a evitar los efectos secundarios de tanta velocidad, de tanta ansiedad por llenar todo de nuevas residencias, hoteles, parques temáticos, campos de golf...

También debemos resaltar y reconocer la ausencia de una participación cívica rigurosa y sistemática, así como la falta de perspectivas y compromisos institucionales a la hora de planificar urbanísticamente, siguiendo unas pautas respetuosas en función de nuestro legado cultural, ambiental e histórico. Es una realidad incuestionable la falta de una red de presión ciudadana estable e independiente, que ofrezca alternativas y respuestas a las situaciones conflictivas que todo desarrollo económico, cultural plantea.

Es hora de ser realistas y aceptar que poco se puede hacer ahora, pues la voracidad y falta de compromisos políticos y empresariales para activar una verdadera planificación urbanística, ajustada e integrada a unos parámetros de respeto ambiental, cultural, histórico... es algo real y cercano que todos padecemos a diario...

De nada sirven las actuales leyes y normativas, pues los ayuntamientos y los autoridades autonómicas carecen de verdadera vocación e interés en lograr que esos cuerpos legislativos tengan una verdadera vida y aplicación... La necesidad de obtener ingresos que tienen los municipios precisa la aceptación de las imposiciones que los grupos inmobiliarios desarrollan. Por eso urge la intervención del gobierno central para ayudar a dibujar y consolidar nuevas fuentes de financiación municipal con el objetivo de evitar la intervención de ciertos sectores empresariales sin escrúpulos.

Ahora el ciudadano consciente y sensible puede y debe contemplar la destrucción inexorable e implacable de todo un singular y extraordinario paisaje rural y litoral, todo ello para que unos pocos puedan lograr unos beneficios rápidos y otros muchos puedan disfrutar de una segunda vivienda residencial en tiempos estivales...

Mientras tanto, los cambios climáticos, la precariedad laboral y la falta de otros equipamientos, culturales, asistenciales, educativos... se perciben de forma secundaria y con extrema frivolidad, gracias al tratamiento secundario que los medios de comunicación y la clase política dispensan a esos "problemas" demasiado humanos y terrenales.

Sin duda alguna es una verdad afirmar que todos somos responsables, de una forma u otra, de las realidades y problemas que ahora emergen de forma dolorosa y tangible. Las violentas protestas laborales en Elche, la falta de redes asistenciales para nuestros mayores, la carencia de espacios destinados a la rehabilitación y recuperación de los enfermos mentales, indigentes, emigrantes... la ausencia de una red de instituciones educativas públicas para atender adecuada e integralmente a la población en edad escolar... son "realidades" cercanas y próximas a todos nosotros...

Sin embargo, los problemas que aparecen en los medios de comunicación son otros. Las necesidades que son tratadas en los diarios y comentadas por nuestros representantes políticos son otras...

¿Qué podemos hacer los ciudadanos ante la incapacidad y falta de interés que manifiestan los medios de comunicación, los empresarios y políticos en torno a tantas situaciones conflictivas?

Simplemente debemos una y otra vez repetir que existen otras necesidades sin atender, otras cuestiones esenciales que analizar, conocer y abordar de manera integral, con hondura, serenidad y calma. Tratar con perspectiva y frialdad la enorme serie de retos que el neoliberalismo imperante nos plantea a todos, pues el expolio urbanístico y ambiental es uno de los síntomas de esa voracidad que manifiesta la fase superior del capitalismo salvaje que sufrimos y que se denomina neoliberalismo…

Seamos pragmáticos. Verdaderamente, en la actual situación, pocas cosas podemos hacer los ciudadanos con cierto grado de compromiso y sensibilidad, pues la realidad es una e implacable. En aras a un crecimiento y desarrollo único, se sacrifica íntegramente el paisaje y el legado natural, cultural, histórico de todo un territorio, de toda una cultura... sin que se acepte la posibilidad de establecer unas reglas de juego que permitan la conservación y el crecimiento armónico, con el fin de que convivan y compartan protagonismo tanto el vivo pasado como el feroz futuro...

Pero todos debemos aceptar y asumir que sin la existencia de unas redes participativas y reivindicativas independientes y estables, capaces de influir en la toma y puesta en practica de decisiones, poco podemos esperar de las instituciones públicas y del tejido empresarial, pues el grado de expolio y degradación ambiental de nuestro patrimonio natural e histórico es realmente alarmante, así como es evidente el nacimiento de una crisis económica en los sectores productivas valencianos: calzados, juguetes, muebles...

Al menos algunos debemos seguir en nuestra labor cotidiana: continuar denunciando y cuestionando el actual comportamiento urbanístico, ofreciendo la posibilidad de dirigir los esfuerzos inversores en las áreas de la rehabilitación y conservación de nuestros espacios tradicionales, estimulando nuevas formas laborales acordes con una nueva cultura ecológica, lejos de las prisas y las modas...

Recuperar los núcleos rurales del interior de Valencia, estimulando el cultivo de sus campos no es ninguna utopía ni un disparate. Puede y debe servir para repartir la actual densidad demográfica que padece el litoral, creando así nuevas estructuras y espacios productivos y de servicios en un área que padece un abandono inaceptable...

Entre todos podemos lograr equilibrar y hacer agradable la convivencia presente, logrando paliar los efectos secundarios que el desaforado crecimiento urbanístico nos infringe a todos...

Y creo que para terminar debemos dejar en el aire una pregunta esencial: ¿Para qué tanto crecimiento urbanístico?
* ¿Realmente nos beneficia de forma duradera y real construir tantos nuevos edificios?
* ¿Es posible compatibilizar respeto por nuestro legado paisajístico, cultural… y desarrollo económico, urbanístico…?
* ¿Qué mecanismos y normas debemos aceptar y asumir todos para permitir un desarrollo equilibrado, sostenible, plural y no lesivo para nuestro futuro?

Benicalap – Valencia, a 27 de septiembre de 2004.

Insertado por: CERCLEOBERT (27/09/2004)
Fuente/Autor: Antonio Marín Segovia - Cercle Obert de Benicalap - Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro
 

          


Valoración

¿Qué opinión te merece este artículo?
Malo   Flojo   Regular   Bueno   Muy bueno   Excelente

Comentarios

Cercle Obert denuncia la desidia municipal ante el deber de recuperar el legado patrimonial valenciano.


La Ceramo sigue en ruinas, a pesar de las buenas palabras e intenciones de nuestros representantes...


Observamos perplejos el gran interés que existe por promover eventos deportivos internacionales, así como el deseo por construir grandes templos destinados al rey del deporte: al fútbol. Es evidente que la Copa de América es la gran prioridad de nuestra clase política, así como la construcción de un nuevo estadio. No importa que no exista una red integral de equipamientos y servicios deportivos públicos para uso y disfrute de todos los ciudadanos. No importa que no tengamos una red suficiente de edificios y centros educativos y formativos públicos. Tampoco interesa que el patrimonio histórico-artístico y natural corra peligro y desaparezca de forma vertiginosa ante la voracidad de algunos desparensivos...

Es verdad que no existe una clara conciencia cívica por exigir prestaciones, equipamientos y servicios públicos de calidad, pero algunos, con cierto pesimismo, tenemos la necesidad de reiterar nuestro deseo de que nuestros representantes públicos tengan a bien pisar la tierra y escuchar nuestras humildes propuestas de vez en cuando...

Una vez más, queremos manifestar nuestra honda tristeza y consternación por el nulo interés que demuestran nuestros representantes públicos a la hora de proteger, cuidar y rehabilitar el legado patrimonial que hemos recibido de nuestros antepasados.

Desde hace bastantes años, algunos ciudadanos intentamos que las instituciones públicas y nuestros representantes tengan a bien asumir el compromiso de conservar y recuperar determinados conjuntos rurales e industriales que tienen un gran valor en todos los ámbitos, tanto en el terreno cultural, artístico como en el emocional.

Es evidente que Valencia tiene todavía un importante número de conjuntos arquitectónicos y espacios naturales que merecen una mayor atención. Por eso queremos denunciar la total falta de interés público por conservar y recuperar esas construcciones y espacios naturales.

En Benicalap, una zona que padece uno de los crecimientos urbanísticos más alarmantes y desproporcionados, vemos que la indiferencia es la regla general que demuestran nuestras autoridades a la hora de escuchar, atender y canalizar las muy legítimas peticiones e iniciativas que diversas entidades y organizaciones hemos ofrecido en aras a permitir la recuperación y rehabilitación de ciertos elementos singulares.

La Ceramo, una antigua y destacada fábrica de mayólicas y tejas, sigue sumida en el abandono y la ruina, a pesar de que hay una normativa legal que obliga a los dueños a que procedan al cuidado y mantenimiento de aquellos edificios que superan los 50 años de antigüedad.

Por eso, y aprovechando que estamos a punto de iniciar la vorágine política después del periodo estival, Cercle Obert de Benicalap - Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro, vuelve a recordar la existencia de diversos compromisos institucionales asumidos de forma unánime por todos los grupos municipales, compromisos "olvidados" o "relegados" de forma incomprensible e inexplicable.

En consecuencia, consideramos urgente que las diversas áreas y delegaciones del Ayuntamiento de Valencia activen los mecanismos administrativos necesarios para proceder a la adquisición/expropiación de la famosa fábrica LA CERAMO, dedicada a la creación de cerámica de reflejo dorado, que tan excelentes piezas ha creado en sus más de 100 años de existencia, según se puede constatar al contemplar diversas fachadas de edificios públicos y privados de nuestra ciudad...

La recuperación, conservación, rehabilitación y reutilización de aquellos conjuntos histórico-artísticos, que son un reflejo de la vida laboral, artesanal, cultural... de una sociedad, son referentes necesarios de toda sociedad que aspira a mantener viva su identidad, sus señas peculiares, pues un pueblo sin memoria no existe ni puede crear un futuro armónico y plural parar el conjunto de sus ciudadanos.

Esperamos y deseamos que el estado ruinoso de la fábrica de tejas y mayólicas La Ceramo, ubicada en Benicalap, pueda dejar de ser pronto noticia por el simple hecho de que nuestras autoridades municipales y autonómicas asuman, de forma real y tangible, la defensa y conservación de nuestro legado patrimonial y cultural. Proceder a la rehabilitación de ese edificio es una iniciativa que debe asumirse urgentemente por las diversas instituciones y administraciones que tienen competencia en temas de cultura, patrimonio, industria, empleo...

Antonio Marín Segovia
Cercle Obert de Benicalap
Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro

Valencia, a 26 de agosto de 2004




INFORME DE ICOMOS - UNESCO
La antigua fábrica de cerámica “La Ceramo” une a su valor histórico documental para la región, el hecho de constituir un elemento representativo del patrimonio tradicional de uno de los pueblos que hoy en día se hallan ya unidos al casco de Valencia, sin solución de continuidad. Estos exponentes simbolizan, para los habitantes de esos pueblos, los últimos vestigios del patrimonio inmueble representativo de su identidad. La fábrica, aunque ya desmantelada de su utillaje, aún conserva el edificio principal y el solar que ocupó, sobre los cuales se cierne una especulación inmobiliaria muy fuerte. La producción cerámica de “La Ceramo” es tan conocida como apreciada por los valencianos, ya que numerosos edificios de gran valor emblemático poseen decoraciones o tejas de cerámica vidriada procedentes de la misma. Existe un empeño consistente en que algún antiguo empleado enseñe a la actual generación las técnicas que fueron utilizadas, así como en instalar una Escuela-Taller y un museo en la vieja fábrica. También podría servir para ocuparse de la restauración de piezas de cerámica de los edificios históricos. Asociaciones de vecinos y la prensa se han dirigido frecuentemente a ICOMOS solicitando su apoyo para que la Administración responsable proteja esta construcción y su entorno inmediato. ICOMOS insta a todas las autoridades responsables para que se conserve esta antigua fábrica y su solar y se lleven a cabo los antedichos proyectos y expectativas.



¿Qué pasa con la gótica Alquería del Moro?

Hace un año quel responsable de Empleo y Mercados anunciaba a bombo y platillo la creación de una Escuela Taller para así posibilitar la total rehabilitación y recuperación del elemento gótico conocido como Casa del Señor. Transcurrido un año se puede comprobar, después de girar visita al conjunto denominado Alquería del Moro, que el abandono, la degradación, las basuras y la suciedad se han incrementado de forma alarmante.

Hay un cartel indicando la existencia de un proyecto (¿real?) destinado a la total recuperación del elemento más significativo del conjunto rural, pero no existe ninguna actividad que mueva a pensar que existe una Escuela Taller.

Quiero formular una pregunta al Ayuntamiento de Valencia y a la Generalitat Valenciana: ¿Va a respetar sus compromisos y a cumplir lo establecido en el Plan General de Ordenación Urbana o simplemente va a seguir diciendo que hace cosas que nunca hace para así evitar las criticas y las denuncias formales ante los organismos internacionales?


Antonio Marín Segovia
Cercle Obert de Benicalap
Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro



INFORME DE ICOMOS - UNESCO
Respecto a la “Alquería del Moro”, ICOMOS insta igualmente a todas las autoridades competentes a culminar el proceso del expediente incoado para su declaración protectora, así como el relativo a su expropiación. Todo el conjunto que se conserva, formado por el edificio principal, las construcciones anexas y el recinto de la finca, merece ser recuperado integralmente y restaurado. Así mismo, dada su ubicación, se estima adecuada la idea de integrar este conjunto en el parque que hay enfrente del mismo, ampliando y combinando así un espacio verde y cultural de uso público.




Ser Bien de Interés Cultural no significa lograr salvarse del expolio y la desidia institucional y ciudadana.

El acueducto de Peña Cortada y la Alquería del Moro: dos monumentos abandonados, gracias a la desidia y demagogia de la administración


Benicalap - Valencia, a 20 de septiembre de 2004

Tel.: 96.323.43.53. 645.75.95.91

antoniod17@ono.com



Entitat inscrita en el Registre d´ Associacions de la Generalitat Valenciana amb el número 1.047 de la Secció Primera del Registre Provincial de València


Hace poco la Generalitat Valenciana ha declarado Bien de Interés Cultural todo el trayecto que recorre el acueducto romano de Chelva, Tuejar, Calles, Domeño..., formado por diversos arcos y construcciones, cuya realización se remota al siglo I y II de nuestra era. Sin embargo, no vemos la adopción de medidas reales y tangibles tendentes a la recuperación, rehabilitación y cuidado de los diversos elementos que conforman el monumento, cuya extensión es de unos 20 kilómetros. El que causa mayor impresión y cuya conservación es admirable es el conocido popularmente como el de la Peña Cortada. Se encuentre sobre el sorprendente y abrupto barranco de la Cueva del Gato (término municipal de Calles), pero para acceder se debe entrar por Chelva. Es considerado por los expertos como uno de los elementos romanos más artísticos de la Península Ibérica.

La necesidad de conservar y proteger todo lo que conforma y supone la “Cultura del Agua” en la comarca de Los Serranos es un elemento esencial para nuestra autoestima y relación armónica con el entorno. Igualmente toda la actividad agrícola, artesanal, ganadera... merece una atención y cuidado especial. Sin embargo la ausencia de escuelas talleres y proyectos integrales que recuperen y regeneren los espacios rurales, las actividades económicas tradicionales, las viviendas rurales y los cauces y parajes que conforman los ríos Chelva, Turia… son una evidencia que podemos verificar en un recorrido por esas tierras de la Valencia del interior.

¿Para qué sirve declarar monumento al acueducto romano de Chelva, Tuejar. Calles, Domeño... si no se adoptan medidas de rehabilitación y protección reales, reservando partidas presupuestarias, redactando proyectos integrales, canalizando las iniciativas y propuestas cívicas…?

Me recuerda todo lo que pasa en el Acueducto, a la situación de permanente abandono y expolio que padece otro destacado monumento gótico civil valenciano: la Alquería del Moro. Voy a ser breve: después de una gran presión e insistencia y gracias a la intervención del CVC, de ICOMOS-UNESCO, Universidad Politécnica, Cercle Obert de Benicalap… se expropia una de las edificaciones y se deja al resto de elementos (campos, huerta, jardines, caminos, lonja...) fuera de todo proyecto de salvación, evitando conservar y recuperar todo lo que es una alquería medieval que se ha conservado milagrosamente intacta a través de los tiempos en el barrio huertano de Benicalap, sito en la periferia de Valencia.

La falta de rigor técnico, la ausencia de capacidad y sensibilidad para elaborar proyectos integrales de rehabilitación y reutilización del variado y completo legado patrimonial valenciano es una evidencia que sufrimos y padecemos todos. Y si no sabemos ni queremos resguardar y mantener viva nuestra memoria económica, cultural, artística, natural… estamos condenándonos todos a no tener identidad ni sabor.

Señores políticos, señores representantes del pueblo: de nada sirve declarar monumento a una destacado y variopinto conjunto de acueductos, canales…. de la ruta del agua en la comarca de Los Serranos. Se han olvidado (como suele ser ya habitual) reservar las partidas presupuestarias pertinentes y suficientes que permitan la regeneración del cauce, orillas, montes, campos, construcciones rurales... que integran todo el Monumento (Bien de Interés Cultural), pues no es el acueducto de la Peña Cortada el único componente que tiene que ser protegido. Sacar de contexto y dar atención a un detalle, evita que tengamos una visión completa y fiel de lo que es una cultura del agua en una sociedad mediterránea. Igualmente es importante y fundamental recuperar completamente todos los elementos que conforman una alquería.

Por ello, insistimos que es una tarea prioritaria de las administraciones locales, autonómicas, provinciales, central... reservar las partidas presupuestarias preceptivas, recurrir al asesoramiento técnico de los expertos (Juan Miguel del Rey Aynat, Carmen Pérez García, Pedro Salvador Palomo...), y contar con las aportaciones e iniciativas que determinadas entidades cívicas hemos formulado, sin olvidarse de cumplir y aplicar las recomendaciones internacionales que ICOMOS-UNESCO han dirigido a las instituciones.

Una buena medida que puede y debe ser adoptada en un futuro, es el mantenimiento y uso productivo y lúdico de las huertas, campos y jardines que rodean a la Alquería del Moro, manteniendo los cultivos tradicionales y ofreciendo la posibilidad a los ciudadanos para que puedan cultivar parcelas a cambio de un alquiler anual simbólico.

También es hora de acometer la prometida y anunciada ampliación del Parque de Benicalap, integrando todos los elementos rurales (Alquería de la Torre, Casino del Americà, Alquería del Moro...) en el perímetro del espacio verde que precisa disponer Benicalap, dado el enorme crecimiento urbanístico y demográfico que ha experimentado en los últimos 20 años. Necesitamos contar con un pulmón verde, donde se respete y valore la huerta y las peculiares construcciones rurales valencianas. Tenemos la oportunidad histórica y única de lograrlo, exigiendo el cumplimiento de lo establecido en el Plan General de Ordenación Urbana.

Desde luego, reutilizar y mantener vivas ciertos conjuntos naturales e históricos es una prioridad esencial que deben asumir y desarrollar las instituciones, evitando las absurdas recuperaciones parciales y fuera de contexto, dado que suponen una verdadera agresión y un insulto a la memoria de todos, seamos o no valencianos.

Es el momento de insistir en que la simple declaración de Bien de Interés Cultural no significa que existan medidas reales de protección, recuperación, rehabilitación y reutilización acordes con los intereses generales de los ciudadanos presentes y futuros.









El acueducto de Chelva estrena imagen


El monumento ha sido restaurado tras sufrir un derrumbe parcial en 2001

El puente del barranco del Convento de Chelva, que forma parte del acueducto romano de la Peña Cortada, luce ya totalmente restaurado, tres años después de su derrumbe. El estado ruinoso motivado por el paso de los años junto al efecto de la erosión del agua y la proliferación de cubierta vegetal sobre la estructura, provocó la caída de la bóveda del arco del puente el 7 de marzo del 2001.

Levante EMV
02 Ago 2004
R.R./P.V., Valencia



Cerca de tres años después, la construcción, de origen romano aunque con abundantes añadidos posteriores, vuelve a tener la misión para la que fue construida, y sirve de nuevo como paso de agua para los agricultores de Chelva. De hecho, el suministro no se interrumpió ni siquiera cuando el monumento estaba derruido, ya que se instalaron unas estructuras metálicas para soportar los tubos de conducción. Según el alcalde de la localidad de Los Serranos, José Cervera, «la intención es eliminar estos hierros para no afear el conjunto».

Una vez eliminadas estas estructuras el acueducto estará listo para su reinauguración, a la que está previsto que asista el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. El acto podría celebrarse en septiembre «cuando se limpie y prepare el entorno» y dependiendo de la agenda del jefe del Consell. Pese a no haber sido bendecido oficialmente, el monumento ya se encuentra totalmente restaurado, gracias a diversas intervenciones que han durado varios años y que han dejado al acueducto con un aspecto muy diferente al que tenía antes de su derrumbe, como se puede observar en las fotografías.

Este puente formaba parte en su origen del conocido como acueducto de Peña Cortada, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en mayo de 1998 y considerado un importante vestigio arquitectónico de época romana, datado a finales del siglo I y comienzos del siglo II. Los restos del acueducto romano se hallan en los términos de Tuéjar, Chelva y Calles, y servía, según los expertos, para llevar agua del río Chelva hasta Edeta, aunque hay autores que defienden que llegaba hasta Sagunto. No obstante, para José Luis Jiménez, profesor de arqueología de la Universitat de València y autor de uno de los estudios más detallados del monumento romano, el destino del acueducto es una incógnita porque se pierde su trazado en el término de Domeño.

Un desplome anunciado

Los técnicos de la Conselleria de Cultura consideraron que la caída de la bóveda del arco se produjo, además del desgaste por el lógico paso del tiempo, por la erosión del agua que afectó de lleno al puente y que propició el crecimiento de arbustos que contribuyeron a la rotura a causa de las raíces.

El derrumbe del puente del barranco del Convento provocó una gran polémica porque evidenció el lamentable estado de este monumento histórico. Incluso se habían publicado estudios arqueológicos habían alertado de su delicada situación.

El acueducto, de más de veinte kilómetros de extensión, había sido utilizado, hasta su rotura, por los agricultores de Chelva para regar sus campos, actividad para la que la construcción se ha venido utilizando desde hace siglos. Esta actividad ininterrumpida ha propiciado que, a lo largo de los años, el monumento haya venido sufriendo diferentes transformaciones que, en opinión de los expertos, han desvirtuado en parte su origen romano, al mismo tiempo que propiciaban su conservación por su propia utilidad para abastecer las fértiles vegas de Chelva. Sin embargo, la acumulación de humedad y vegetación fue actuando como erosionador hasta que en marzo de 2001 todo el conjunto se desmoronó, propiciando una urgente reconstrucción.





Nombre: -  (29/09/2004) E-mail: -
 
Cultura, memoria y libertad en una sociedad veloz y sin referentes estables y sentidos personal y colectivamente



En una sociedad actual donde todo son eventos festivos grandiosos, construcciones gigantes y núcleos comerciales majestuosos, reclamar la conservación y la protección de los tradicionales espacios artísticos, ambientales, culturales es algo que no es bien visto por los actuales gestores y responsables políticos y económicos.

Pero es importante resaltar la necesidad de mantener y rehabilitar con esmero todos aquellos vestigios y ecos de nuestro pasado, de nuestro legado ambiental, cultural, histórico-artístico, evitando caer en las trampas que cierta modernidad consumista quiere imponer a toda costa.

Valencia tiene unos de los legados naturales e históricos más variados y completos; sin embargo la falta de coordinación y el nulo respeto de la administración por desarrollar políticas activas destinadas a la total regeneración, recuperación y rehabilitación de los numerosos espacios naturales, rurales, urbanísticos y litorales que merecen cuidado y protección es una realidad que podemos constatar y verificar in situ. Las graves situaciones de abandono, degradación, expolio y desidia que sufren la Albufera, nuestros ríos, nuestros montes, sin olvidar los ya escasos bosques, las saturadas playas, los moribundos centros históricos, los saqueados yacimientos arqueológicos... nos mueve a reclamar una efectiva coordinación institucional y la creación de cauces participativos cívicos para consensuar y activar programas destinados a la integral conservación y recuperación de todo nuestro legado natural e histórico-artístico.

Es hora de que los diversos colectivos cívicos mantengan posiciones solidarias y procedan a organizar una ofensiva sistemática y permanente contra las innumerables arbitrariedades de la administración actual, en aras a evitar y detener la degradación y expolio que padecen numerosos espacios urbanos, rurales, litorales en nuestro territorio. Sin una unidad de acción en torno a unos objetivos específicos y concretos, es imposible hacer frente a la voracidad obscena de una administración entregada a los intereses de ciertos grupos inmobiliarios.

En nuestras manos tenemos la posibilidad de intentar detener el deterioro y la degradación que algunos cometen en nombre de un "progreso" que pretende pintar unas manchas oscuras y malolientes encima de un Sorolla luminoso y singular. Un "progreso" que coloca en primer lugar la obtención inmediata y urgente de beneficios económicos para unos pocos, condenando a la uniformidad a la gran mayoría que conforma el tejido social de nuestra dinámica y convulsionada sociedad.

Antonio Marín Segovia
Cercle Obert de Benicalap
Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro


Nombre: -  (01/10/2004) E-mail: -
 

Escribe tu comentario sobre el artículo:

Nombre:  

 E-mail:

 

Libro de Visitas Colabora Modo Texto Condiciones Suscribete

(C)2001. Centro de Investigaciones y Promoción de Iniciativas para Conocer y Proteger la Naturaleza.
Telfs. Información. 653 378 661 - 693 643 736 - correo@iberica2000.org