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Crisis y propuestas, por Santiago Niño Becerra.

(4356)

SE BUSCAN CULPABLES: LA CULPA ES DE LAS AGENCIAS DE CALIFICACIÓN...
En España con el 0,1% se tiran cohetes sin entrar en que una centésima puede ser la diferencia entre tomar o no tomar el tercer decimal en un cociente. Una décima no es significativa en la realidad de un crecimiento negativo interanual. Se proclama el ‘fin de la recesión’, ¡con un ¿crecimiento? del 0,1!. ¿Qué significado tiene un 0,1 con todo lo otro: desempleo, consumo generado a partir de los planes E puestos, caída de la inversión, activos de las entidades financieras ante los que se han cerrado los ojos?. ¿Qué significado tiene si el crecimiento interanual ha sido del -1,2%? (que poco se habla de esto).

Posted: 13 May 2010 12:03 PM PDT

Reproducimos a continuación, por su interés, en un sólo texto los tres artículos que ha publicado el economista Santiago Niño Becerra en su artículo diario en La Carta de la Bolsa. Los lectores y lectoras saben que desde que comenzó la crisis uno de los economistas que hemos seguido ha sido Niño Becerra porque es uno de los que más está acertando en sus previsiones. Hace un año publicamos en el blog un resumen de su libro, El crash del 2010, que se ha convertido en el artículo más leído en el blog.


* Niño Becerra: "Después de Grecia van a ir España y Portugal" (Enlace a entrevistas que debes analizar...)


Sus propuestas son eso, propuestas, seguro que hay muchas más, pero me interesa especialmente la visión de Niño Becerra porque su perspectiva es mundial, y creemos con él que la salida de esta crisis será mundial, de manera federada o consensuada, porque la crisis es mundial, y los estados nación y el mundo empresarial no están preparados para esta nueva fase de crisis globales económicas, ecológicas, alimentarias, energéticas, etc.


La verdadera crisis está por llegar.
En 1929 apenas se notaron los efectos del crahs, lo duro llegó en 1930. Posíblemente el derrumbe se produzca a mediados del año que viene.

* ¿Es Usted visionario o vidente?... (Enlace a entrevista...)

Problemas globales necesitan soluciones globales. Os dejamos ya con el artículo:

Propuestas, de Santiado Niño Becerra.
El 15 de Febrero Uds. leyeron aquí una batería de propuestas que planteaba tras un período de reflexión les aseguro no-breve. Era un tiempo en el que todos los políticos y abundantes expertos decían que la recuperación, aunque larga, ya se estaba dibujando en el horizonte. Han pasado dos meses escasos y las nubes se están acumulando. Ahora se dice que el problema es Europa. Ahora se están sucediendo las propuestas. Pienso que se sigue sin enfocar toda la realidad en toda su profundidad.


Dos visiones de la crisis:
los economistas disidentes Santiago Niño Becerra y Marc Vidal hablan con claridad sobre la economía que llega.

Entrevista y puntos de vista drásticos,
buscando la eficacia y la eficiencia a nuestra economía.


Los políticos seguirán cobrando y no encontrarán nunca las soluciones,
no son técnicos para ver la realidad de la economía.
España debe en deuda pública 223.000 millones de euros.

Las ayudas se acabarán, técnicamente y físicamente
es imposible que puedan continuar por la deuda que mantiene, y sigue creciendo en nuestro país.
La verdadera crísis entrará en dura-barrena posiblemente en agosto, septiembre de 2010.









* El Blog de Marc Vidal... ¡la economía española al destape! (Enlace a su currículum...)


Algo se rompió hace tiempo, pero algo más se acaba de romper cuando abiertamente ya se habla de ‘crisis sistémica’, de ‘riesgo sistémico’, conceptos que para Uds. son conocidos, pero quienes ahora los usan ayer los ignoraban, o los olvidaban, o los rechazaban. ¿No les da la sensación de que se está actuando a la desesperada?. En Europa se van a inyectar 0,6 billones en el sistema para que las entidades financieras adquieran deuda pública a unos Estados exhaustos, ¡pero si la deuda pública es sólo el 25% del Problema Deuda!, ¿qué se va a hacer con el resto?.

Se dice que se quiere perseguir a los especuladores, ¡pero si los especuladores están dentro!: son parte del modelo sistémico que llevamos décadas utilizando: el modelo sistémico: nuestro modelo sistémico es especulativo: sin la especulación jamás se hubiese alcanzado el crecimiento que se ha alcanzado, o, ¿qué demonios creen que, en el fondo, fondo, significaba ‘crear valor para el accionista’?.

En Europa, se dice que se quiere evitar el contagio a toda la zona euro; pero, ¿qué contagio?, los virus a evitar son parte de la estructura sobre la que se ha levantado toda nuestra forma de hacer. Tal y como se ha estado haciendo lo que se ha hecho ha venido dado por como se diseñó el germen del modelo: el crédito puede ser ‘malo’ o ‘bueno’, pero tanto uno como otro, a) son indistinguibles al momento siguiente de ser concedidos, b) tanto uno como otro son esenciales para crecer, y c) tanto uno como otro son parte de la misma capacidad de endeudamiento concedida a países, empresas, familias, personas para consumir-de-todo. Evitar el contagio, ¿qué contagio?, es como si en una persona se pretendiese evitar que envejeciese.


Entrevista al economista Marc Vidal sobre la crisis económica. Diciembre 2009.

Nos están falseando los datos.
Vivimos en la era de la manipulación, tapando y recortando la información.





También en Europa: se dice que es difícil alcanzar un acuerdo, pero un acuerdo, ¿sobre qué?. Los problemas de Alemania no son los de Italia, ni los de España los de Holanda; pero EL problema: el agotamiento de este modelo sistémico, afecta a toda Europa, y a USA, y a Asia.

USA. ¡Ya ha llegado la recuperación!. ¿Con un desempleo total del 17%?, ¿con un consumo generado a partir de la inyección de 0,8 billones de USD?, ¿con unos bancos sobre cuyos balances se ha corrido un tupido velo?, ¿sobre unos empleos temporales creados para elaborar un censo demográfico?, ¿sobre las repatriaciones de capital que se están realizando desde Europa al igual que en los compases anteriores ……… ¡al crash del 29!.

¡Pero siempre nos quedarán los BRICs!; ¿si?; ¿y como van a sublimar su dependencia?.

Y en España con el 0,1% se tiran cohetes sin entrar en que una centésima puede ser la diferencia entre tomar o no tomar el tercer decimal en un cociente. Una décima no es significativa en la realidad de un crecimiento negativo interanual. Se proclama el ‘fin de la recesión’, ¡con un ¿crecimiento? del 0,1!. ¿Qué significado tiene un 0,1 con todo lo otro: desempleo, consumo generado a partir de los planes E puestos, caída de la inversión, activos de las entidades financieras ante los que se han cerrado los ojos?. ¿Qué significado tiene si el crecimiento interanual ha sido del -1,2%? (que poco se habla de esto).


2010, Corralito en España.



Los problemas del planeta se derivan de que el modelo sistémico que hemos estado utilizando se ha agotado, los de España, además de los derivados de ese agotamiento, son cinco:

1) España no es competitiva porque su productividad es ridícula.
2) históricamente el crecimiento de España ha estado vinculado a procesos ultra intensivos en una mano de obra generadora de reducido valor.
3) crecimiento y deuda total han ido siempre de la mano, pero infinitamente más en las últimas dos décadas.
4) la economía española es altamente dependiente de las importaciones de todo tipo de cosas: desde capital a turismo, pasando por commodities y acabando por Ferraris.
Y 5) debido a lo anterior, aunque no sólo, España tiene un nivel demográfico que la economía española no puede sostener, ni en términos presentes -no puede ocupar a toda su población activa (ni a la que se declara activa ni, obviamente, a la que podría declararse activa) ni siquiera subempleándola-, ni futuros -son legión los expertos que proclaman que el modelo de protección social no es sostenible, menos sostenible que en otras economías-.

Por ello se buscan culpables: la culpa es de las agencias de calificación, de los ordenadores fantasma, de señoras que en bancos gigantescos confunden en un teclado la ‘m’ con la ‘b’. Es curioso, cuando ‘el mundo iba bien’, las agencias de calificación no se equivocaban, los ordenadores no emitían extrañas instrucciones de compra-venta a un centavo de dólar, ni señora alguna tecleaba letras erróneas. Ahora se cometen errores y las cosas funcionan mal, aunque las agencias hoy sean las mismas que hace cinco años, la cibernética sea ahora infinitamente más mejor que en el 2005, y a que muchas de las señoras que cinco años atrás pulsaban teclas las continúan pulsándolas hoy, por lo que su experiencia es mayor. No: el tema no es ese, el tema es otro.

La agencias califican lo que ya no es procedente calificar porque su valor ya no es el que conviene que sea cualquiera que este deba ser; los ordenadores están haciendo unas operaciones que ya no es procedente hacer porque su valor nada significa; y lo que las señoras teclean solo tiene significado en una dimensión de valor no comprensible calculado por unos ordenadores cuyas memorias fueron colapsadas hace tiempo; es decir, no es que se esté haciendo algo mal, es que lo que se está haciendo, pienso, ya no tiene sentido en el hoy y en el ahora actuales: se pretende derribar una muralla con arietes y catapultas, como antes, cuando hoy esta muralla está hecha de campos magnéticos.

La solución al agotamiento del modelo sistémico: un nuevo modelo sistémico a todos se le va a dar, a España también: por decreto: ‘A partir de mañana úsese esto’; pero la solución a los cinco problemas particulares de España tiene que generarse aquí: dentro: en el interior.

Ahora ya sí, ahora ya tocan propuestas, vamos a ello. Uds. ya las leyeron aquí: el 15 de Febrero: se reproducen de nuevo. Doy por supuesto que ya las leyeron, vuelvan a hacerlo, pero háganlo con otros ojos. Recuerden: son heterodoxas, pero pienso que, como punto de partida, son concretas.

Como introducción: decía hace dos meses que las economías planetarias, pienso, llevan dos años y medio sumidas en un ‘tejer para destejer’: primero fue una fase de ayudas y estímulos, ahora toca una de reformas orientadas a reflotar algo viejo y a parchear algo roto, pienso que es necesario una 3ª Fase: actuaciones para sanear la Economía y para preparar la puesta en marcha del nuevo modelo sistémico, pero serán actuaciones que no curarán, y no lo harán por la sencilla razón de que la curación es imposible: a este organismo sólo es posible salvarle con un trasplante.

(Dicen los oncólogos que es un hecho habitual que personas que padecen cáncer se agarren a hechos parciales, incluso inciertos, para, resaltándolos, tener una esperanza: carácter humano, podría decirse. Pienso que hoy se está en ese nivel. Casi ha finalizado la fase de ‘aceptación’ del cáncer: de la precrisis, la de maldecir contra todo pienso que el planeta se la va a saltar, tan sólo referencias a ‘los malos habituales’. Ya estamos entrando en la fase de esperanza: ‘la ayuda coordinada’, ‘el rescate’, aquí ‘la reforma laboral’. Pienso, también, que será breve porque va a dar muy poco de si).


Entrevista con Ángel Hidalgo, profesor del ISEAD.




En esta línea: ayer me entrevistaron en una emisora de radio de ámbito nacional: a primera hora.
Dos fueron los temas abordados, dos preguntas:

a) ¿va a ser efectivo este mecanismo de ayuda / rescate acordado por la UEM y el FMI?.
b) ¿es factible el nuevo ajuste anunciado por el Gobierno español?.

La primera. No: ese mecanismo no resuelve el problema: el porqué se ha llegado ha generar esta situación de caos económico en la que nos encontramos y que es el agotamiento del modelo sistémico que hemos estado usando en las últimas seis décadas. Este mecanismo no es más que un parche orientado a los PIIGS: se ha llegado a la conclusión de que es mejor tenerlos dentro y controlados; lo que sucede es que el agotamiento no afecta solo a los PIIGS. Interesante la intervención del FMI: el poli malo.

La segunda. Esos planes del Gobierno de reducir el déficit no son, pienso, ni creíbles ni posibles. No son creíbles porque ya se parte de una posición falsa: la gente olvida muy fácilmente: los presupuestos del año en curso fueron elaborados -y posteriormente aprobados en el Parlamento- suponiendo que el déficit del 2010 sería del 8,1% y del 5,2% en el 2011; también que el PIB crecería el -0,3% en el año en curso, el 1,8% en el 2011, el 2,9% el año siguiente y el 3,1% el que viene después. Esas cifras, pienso, van a quedar a años luz de la realidad, lo que va a desencadenar una caída de la actividad, un derrumbe en los ingresos públicos, una mayor necesidad de gasto. Más. En el cuadro macroeconómico elaborado por el Gobierno se parte de la base de que hasta el 2011 la inversión va a caer, y que la productividad va a caer a lo largo de los próximos cuatro años.

La Señora Salgado ya ha dado a entender que ahora prima la estabilidad sobre la recuperación, pero es que la recuperación es utópica -¿qué recuperación es posible con estas cifras y con las de nuestro entorno?-, y la estabilización, pienso, tan sólo es posible aplicando recortes brutales, pero una estabilización no para sentar las bases de ningún sueño: no es posible volver a lo de antes, sino para que los mercados tengan un argumento para creerse que vamos a poder pagar, a poder pagar la deuda pública que ya tenemos, el resto de deudas …

Mis propuestas vienen después, de momento quedémonos con una muestra de por donde van a ir los tiros: el nuevo plan diseñado para las pensiones griegas: aumento de tres años de la edad de cotización para percibir la totalidad de un importe que va a ser el 18% menor que el actual. ¿Por qué lo llaman estabilización cuando, en realidad, están queriendo decir empobrecimiento?.

- De entrada todos los países deben tener muy claro que esta crisis es mundial por lo que la salida debe ser mundial, no nacional. Las economías de la UE -representadas por técnicos, no por políticos- deberían sentarse a una mesa y tomar medidas de índole exclusivamente general, todo lo adaptadas que se quiera a las situaciones particulares de cada país, pero generales y de obligado cumplimiento, sin excusas ni excepciones.

- La UE, USA, Japón, China, y todos los grandes países productores de commodities habrían de coordinar medidas, planificar necesidades y asignar recursos, dejando a un lado posturas nacionales. En esa coordinación debería ponerse sobre la mesa todo, absolutamente todo, es decir, nadie se debería guardar nada en ningún bolsillo de ninguna chaqueta.

- La porquería que las entidades financieras tienen en sus balances debe salir a la luz: toda la porquería, y a la vez. Los accionistas de esas entidades, si los tienen, deberán enfrentarse a las consecuencias de eso, ellos solos. Las entidades inviables deberían ser intervenidas por los Estados pero bajo la coordinación del grupo de técnicos que se ocupasen de la gestión. Los saldos de los diferentes tipos de cuentas serían congelados y regulados. Se forzarían las absorciones y las fusiones de entidades financieras.

- Análisis detallado y conjunto a nivel de países de las deudas públicas y privadas de cada economía. Petrificación de deudas, determinación de posibilidades reales de pago. Organización y favorecimiento del trueque de bienes y servicios entre países y compañías con fijación de valores de cambio. Establecimiento de un clearing de deudas a nivel de países, empresas y familias.

- Acelerada puesta en marcha de la trazabilidad de bienes y servicios implementando toda la tecnología que sea conveniente. Determinación de qué actividades y de qué compañías son necesarias, eficientes, útiles y cuales no lo son, y eso en todos los subsectores, sin excepción. Determinación de sus costes, de sus necesidades de población ocupada, de sus excedentes de mano de obra. Absolutamente toda la operativa económica deberá girar en torno a la idea de que ‘lo necesario es lo importante’.

- Las compañías estratégicas deberían ser intervenidas por técnicos dependientes del grupo de control, pero únicamente aquellas que sean estratégicas, por ejemplo, las prestadoras de servicios logísticos, si; las que se dediquen al diseño de software para descargarse tonos en el teléfono móvil, no.

- Eliminación de la imposición directa y puesta en marcha de un impuesto sobre el gasto con tasas negativas para aquellos bienes que sean declarados básicos y esenciales. La estructura de ese impuesto debería ser idéntica para todo el planeta al igual que la implementación de esa reforma fiscal; los tipos podrían ser temporalmente distintos en función de las características de cada país, pero siempre según lo determinado por el organismo técnico.

- Análisis detallado de la productividad del gasto no sólo de su cuantía y antes, incluso, que esta; es decir, ¿se gaste eficientemente lo que se gasta?.

- Puesta en marcha, por una única y definitiva vez, de una amnistía fiscal a nivel planetario a cambio de una tasa única que podría equivaler al tipo del impuesto sobre el gasto en su modalidad de bienes intermedios. Una vez agotado el plazo para la regularización, eliminación de todos los paraísos fiscales sin excepción, también persecución del fraude fiscal hasta sus últimas consecuencias más allá de fronteras y legislaciones particulares; a la vez, eliminación de estructuras legales dedicadas a la disminución de los pagos fiscales, tipo SICAVs y similares. Posiblemente lo que se conoce como ‘secreto bancario’ debería ser eliminado, al menos durante el tiempo que dure la salida de la crisis.

- Eliminación del concepto de ‘economía sumergida’ gracias a la persecución contra el fraude y a la amnistía y a la simplificación fiscal. Favorecimiento de la fusión de pequeñas unidades productivas que sean viables.

- Creación de un subsidio de subsistencia generalizado que aglutine diversos conceptos: rentas de inserción, pensiones mínimas, etc., que verdaderamente permita la supervivencia.

- Los mercados de trabajo -el mercado de trabajo- debería ser exhaustivamente vigilado a fin de que se cumpliese la legislación -global- sobre seguridad, higiene, jornada máxima y descanso periódico, así como el cumplimiento del contrato firmado. Los salarios serían decididos en el seno de cada compañía y en su determinación jugarían criterios técnicos de valoración del puesto de trabajo, también el tipo de contrato. Es presumible que la contratación temporal así como la modalidad de contrato a tiempo parcial aumentarán, este tipo de contratos deberán ser muy vigilados a fin de que se cumpla a rajatabla la legislación, pero no frenados ni desincentivados ya que ‘la ocupación’ se formará de la suma de muchos trocitos de ocupaciones personales.

- Favorecimiento de la colaboración entre compañías, tanto públicas como privadas o mixtas en aquellos ámbitos que generen sinergias y ventajas. Desdemonización de los oligopolios, más aún, fomento de los mismos en aquellos casos en los que su existencia incremente la eficiencia. Involucración de las grandes corporaciones en la administración y asignación de recursos.

- Facilitar en todos los aspectos (legales, logísticos, …) el desarrollo del Tercer Sector. El grupo de técnicos debería involucrarle en la gestión, tanto estratégica como del día a día de la protección social (lo que vaya quedando de ella) a nivel local y nacional y transnacional. Favorecer la colaboración entre las entidades del Tercer Sector, los Estados y las corporaciones de modo que se administre de la forma más eficiente posible los fondos con que se cuenten.

- También decía que esta lista no es exhaustiva, ni cerrada, ni definitiva, ni su redactado actual es el que debería ser. Y, como antes argumentaba, las medidas en ella detalladas no arreglan nada: constituyen, tan sólo, un conjunto de propuestas para atravesar el desierto de la crisis sistémica en la que estamos a punto de entrar a la que se diluyan, a mediados de año las ayudas ya puestas en marcha, y a la que se compruebe que las reformas son inoperantes.

Que las propuestas contenidas en esta lista implican un empobrecimiento generalizado, cierto, pero pienso que por el camino que ahora vamos ese empobrecimiento sería muy superior. Y sí, suenan a ‘economía de crisis’, pero es que, ¿saben?, en eso estamos: ante una crisis sistémica.

Nos queda España, ya. Decíamos que la solución a los cinco problemas debía ser interna, pero, sinceramente, no veo que las haya en un horizonte temporal abarcable. ¿Recortar el tamaño del Estado?, ¿reducir el gasto público para acompasarlo a la caída de ingresos producida por una menor actividad?, llevar a cabo una refirma laboral con el fin de eliminar costes laborales’. Pienso que es seguir actuando con herramientas de ayer, que es más de lo mismo.

Ya no está de moda competir en costes laborales, sobre todo si quieres ser alguien en el mundo de valor añadido, lo que sucede es, continúo pensando, que en España no hay recambio posible a estos engranajes oxidados que hemos estado utilizando.

Tendremos crisis sistémica, tendremos cambio sistémico, nos darán un nuevo modelo sistémico, pero España continuará en su particular situación: atraso por imposibilidad real de cambio: ya no se gana competitividad decrementando salarios. ¿Se referirían a esto aquellos que hablaban de España como ‘reserva espiritual de Occidente’?.

“Brother, can you spare a dime?”.

España: claro. Las propuestas del Gobierno. Vamos a ver, los problemas de la economía española, ¿residen en el 5% del salario de los funcionarios?, ¿en la ridiculez que anualmente crecen las pensiones?, ¿en lo que se le da a una familia por tener un rorro?. Estas medidas reducen gasto público para adecuar ese gasto a la caída de ingresos públicos que ya se está produciendo y que va a más: tanto por la caída de la actividad como por las reducciones que se harán en contribuciones que gravan a las empresas (ya lo verán). El paso siguiente será la reforma laboral: reducciones en los costes laborales.

Esos recortes de gasto empobrecerán a la población, y esas reducciones de costes laborales mejorarán el margen de las empresas que sobrevivan, pero, pienso, no, repito, NO contribuirán ni un milímetro a solucionar EL problema de la economía española: su modelo productivo superado, su raquítica productividad, su generación de bajo valor añadido; y ni siquiera medio milímetro en solucionar otro problema de alcance aún no calibrado: el excedente de población activa que ha dejado de ser necesaria y que se materializa en un desempleo creciente y en un subempleo rampante.

Con esas propuestas pienso que el Gobierno está diciendo a la ciudadanía: ‘Chicas, chicos, hay que gastar menos porque no tenemos pasta’, nada más, NADA MÁS. Y ahora viene lo peor: no dice otra cosa porque no quiera, sino porque no puede, porque no pueden, ni este Gobierno ni cualquier otro que pudiéramos imaginar.

“Brother, can you spare a dime?”.

Santiago Niño Becerra.
Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

* Enlaces a artículos de Santiago Niño Becerra... (Enlaces...)
* El Blog de Marc Vidal...

No se persigue el FRAUDE en los paraisos fiscales, ¿porqué?
* El Fondo Monetario Internacional, el G8 y el G20, no sirven para nada y mienten... (Esencial entrevista sobre el objeto del Fondo Monetario Internacional, G8 y G20...)
Por Francisco Álvarez Molina que fue vicepresidente de la Bolsa de París y ex consejero de la Bolsa de Valencia.

Insertado por: Alfonso143 (16/05/2010)
Fuente/Autor: La Carta de la Bolsa
 

          


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Comentarios

* Esta crisis hará que el concepto de responsabilidad personal sea uno de los ejes fundamentales del nuevo sistema, las personas tienen que ser responsables, actuar con responsabilidad. Los apoyos exteriores a la persona, como los procedentes del Estado, serán casi inexistentes. Es muy probable que a lo sumo y a nivel individual, se instaure una especie de subsidio de subsistencia que garantice la supervivencia con unos mínimos, hoy inimaginables e inaceptables, y a fin de que sus perceptores se impliquen activamente en la búsqueda de alternativas, es decir, se responsabilicen de su propia existencia.

La crisis traerá también una nueva filosofía que habla del individuo como parte de un colectivo, no separado de la colectividad, como estableció el sistema capitalista. Un colectivo modelado por una productividad creciente, con una tendencia a usar más que a poseer, un colectivo cada vez más influido por la necesidad de comunicación en todos los ámbitos, también en el productivo.

El consumo de recursos insostenible actual cambiará con la crisis que traerá imposición de limitaciones al uso y consumo de recursos, bien a través del aumento de precios, bien a través de la restricción o denegación de su consumo, lo que llevará consigo la muerte de muchas actividades económicas que se revelarán ineficientes cuando se les impida el desperdicio, porque el desperdicio, como concepto, se va a acabar. La falta de disponibilidad energética (petróleo y gas) así como de la mayor parte de los recursos esenciales para la actividad económica, acelerarán políticas tendentes a la determinación de las necesidades esenciales. Por lo que muy probablemente se implante la regulación en el consumo, el racionamiento, de muchos bienes. El objetivo último será el ahorro de recursos. La idea de ilusión, en el sentido de querer algo sólo por desearlo, por capricho, se acabará.

Hay que tener en cuenta que la escasez de petróleo incide en numerosas actividades económicas, aparte de su función energética, es utilizado en plásticos, fibras textiles no naturales, gran número de componentes en medicamentos, lubricantes industriales, fluidos para circuitos hidráulicos, abonos y un largo etcétera.

La crisis va a imponer conceptos como utilidad, eficiencia, no desperdicio, aprovechamiento, aunque ello supongo cambiar cosas que hasta ahora eran impensables. A la vez, los conceptos colectivo, coordinación, colaboración, irán tomando cada vez más importancia, será el principio del fin del pensamiento en singular, en individual, para empezar a pensar a nivel grupal, no tanto en la perspectiva de el conjunto de todos hacen un todo, sino la suma de cada uno forma un colectivo. Es una nueva forma de entender el sistema, un cambio en el sistema.

Las políticas y actuaciones económicas estarán orientadas a la supervivencia, en una situación de escasez generalizada de recursos productivos como de capacidad de compra de la población, acabando con el concepto de seguridad. Los empleos fijos, indexación de salarios a la inflación, la responsabilidad social de las empresas, los contratos indefinidos, etc., ya no serán importantes, lo único importante será la supervivencia, por lo que el mantenimiento de la protección social, crediticia, laboral… entorpece las actuaciones para lograrla, aunque los políticos seguirán hablando de mantenimiento de la protección social, pero en realidad las políticas se centrarán en lo básico, y lo que ahora son servicios básicos gratuitos entrarán en crisis de recursos (sanidad, educación…). También por falta de recursos públicos el modelo de protección social (pensiones, subsidio por desempleo, etc.) empeorará de manera importante, así como su grado de cobertura que no será total, generalizándose además el pago por los servicios públicos recibidos, el llamado copago, que ya existe en varios países europeos. La nueva forma de hacer las cosas que traerá las crisis provocará que los gobiernos promulguen un gran número de normativas regulatorias que serán el embrión de una nueva estructura económica y social.

Las empresas que sobrevivirán en la crisis serán las muy grandes, gigantescas, o las muy pequeñas, locales. Las empresas pequeñas tienen la ventaja de la gran flexibilidad y adaptabilidad. Las muy grandes tienen el acceso a enormes recursos aunque a costa de ir realizando constantes recortes y en permanente reorganización. Se va a producir, se está produciendo, una oleada de absorciones empresariales que concentrarán el poder económico en las pocas y grandes empresas que sobrevivan, que tendrán un gran poder. Uno de los sectores que crecerá espectacularmente los próximos años, promovido también por este nuevo poder corporativo será la biotecnología y la genética, con el objetivo último de aumentar la utilidad, la eficiencia y la productividad.

Esta tendencia hará que disminuya la renta de las personas. De hecho, sólo las personas altamente especializadas en tareas verdaderamente útiles y de alto valor añadido y capaces de desarrollar una alta productividad tendrán en los próximos años garantizado el acceso a un empleo a tiempo completo. Se irá aceptando la idea de que un título no es garantía de empleo, ya que en realidad lo fundamental son los conocimientos (adquiridos de la forma que sea) orientados hacia lo útil, es decir, que sirvan para hacer cosas útiles y con eficiencia. La especialización y la profesionalización serán muy valoradas, al igual que los inventos o las creaciones orientadas a la eficiencia y la optimización de recursos. En un extorno como el descrito se exprimirán hasta el límite los recursos, incluido el factor trabajo, por lo que la sensación de “explotación” reaparecerá.

Esta situación descrita nos lleva a un problema nuevo y muy grave que traerá la crisis: el excedente laboral. Millones de trabajadores y trabajadoras de, sobre todo, media, baja o muy baja cualificación que en estos últimos años han desarrollado trabajos de muy bajo valor añadido y que, en gran medida, pero no de forma exclusiva, se halla personalizado en los millones de inmigrantes que hay en España. Serán trabajadores sin empleo y lo que es peor, sin prácticamente ninguna posibilidad de volver a conseguir un empleo en su vida. No serán considerados parados, ahora serán excedente laboral, trabajadores que el nuevo sistema no necesita. No es aventurado decir que esto provocará tensiones entre la población autóctona y la inmigrante debido a la escasez de recursos y empleos.

La tasa de paro alcanzará en el 2011 o 2012 a casi la tercera parte de la población activa española.

Esta crisis traerá también como consecuencia el agotamiento del espíritu de competición, algo básico en el capitalismo, y la razón ya la hemos dicho, si el objetivo último es la supervivencia, ¿contra quién competir?, el concepto de emprendedor desaparecerá, ¿qué riesgo tomar para hacer algo nuevo si el reto consiste en sobrevivir?.

Con el objetivo de que los ciudadanos no sean conscientes de la realidad, puede que las informaciones oficiales sean ocultadas o falseadas para dar optimismo a la población, el control público aumentará limitando la libertad de expresión (se puede hacer con la excusa de la lucha contra el terrorismo), lo que facilitará la censura en los temas considerados políticamente sensibles.

Pueden regularse también la conversión de ciertos barrios en lugares vigilados en los que aislar personas no necesarias, el excedente laboral que hemos citado, y catalogadas como potencialmente conflictivas y donde llevarán una existencia marginal. No es extraño que la mayoría de la población acepte estas políticas, ante las tensiones sociales que aumentarán (protestas sociales, tumultos y procesos reivindicativos), el espectacular auge de todo tipo de delincuencia, robos, secuestros, violencia en las calles, creación de guerrillas urbanas, etc.

Cuando comience la crisis se vivirá al día, y el que “cada palo que aguante su vela” será la ley. Lo necesario es lo único importante. Se implantará una economía de subsistencia, en la que los intercambios se reducirán a un nivel muy primario y cercano, y se recurrirá al trueque. Habrá una sensación generalizada de carencia y es probable que se legalice la marihuana, al igual que se hizo en 1933 cuando se legalizó el alcohol para sobrellevar “mejor” la crisis del 29. Incluso es probable que sea gratuito el acceso a múltiples canales de televisión para entretener a una población en gran medida desocupada.

La recuperación vendrá dentro de unos años, pero no como hasta ahora, el crédito fácil, dinero fácil, consumo fácil. Vendrá de una política basada en la recuperación de la eficiencia, es decir, de la productividad, y las ingentes cantidades de excedentes laborales serán mantenidos con un subsidio mínimo, como hemos dicho antes. La recuperación deberá sustentarse en una reestructuración de las relaciones productivas, en el desarrollo de nuevos recursos energéticos y materias primas, más los espectaculares avances en genética.

En este punto hay que decir que la mayor parte de actividades que han sido generadoras de riqueza hasta ahora no podrán seguir siendo las mismas que garanticen la supervivencia en un ambiente de carencias generalizadas. Las actividades que han vivido gracias al crédito fácil, el dinero barato y un endeudamiento galopante no tienen mucho futuro tras la crisis. Para concretar en España, hablamos de construcción, automóvil, turismo, hostelería y restauración, fundamentalmente, lo que afectará a su vez a los sectores económicos que dependen de ellos: aseguradoras de automóviles, suministradores de carburante, talleres de mantenimiento y reparación, concesionarios, empresas de construcción y venta de elementos para el hogar, mayoristas de elementos de hostelería, etc.

Por otro lado, las actividades vinculadas al aprovechamiento y a la optimización van a tener mucho futuro. Profesiones relacionadas con la rehabilitación de todo tipo de elementos, que hasta ahora eran desechados, así como el reciclaje de artículos que hoy son considerados desperdicio y desaprovechados, en general todo lo que conocemos como el sector R: reciclaje, reutilización, rehabilitación, etc.

Esto quiere decir que primará la idea de reutilización, el concepto de barato, de mercadillo, de útil, en definitiva, tanto porque los recursos disponibles van a ser escasos, como porque las rentas individuales medias van a sufrir un importante retroceso, a la vez que la capacidad de endeudamiento personal casi desaparecerá.

Lógicamente todos los trabajos relacionados con la logística van a ser esenciales, fundamentalmente porque una muy buena logística es la base de la mejora productiva.

En este tiempo que has leído este documento tal vez pienses que a España, al planeta ya ha llegado la crisis, pero no, nada más lejos de la realidad, lo peor, verdaderamente está por llegar. Si miras a tu alrededor verás muchas empresas en funcionamiento, los bares llenos, que camiones, trenes y autobuses siguen transportando mercancías y personas, que la mayor parte de los suministros llegan a las tiendas y a los supermercados, y que todo ello sucede con regularidad, señal de que aún no nos encontramos en crisis. La crisis cuando estalle, a mediados del 2010, será tremenda, paralizante, una auténtica caída a plomo, nada comparable a lo que has vivido.
Extraído de: (El libro de Santiago Niño Becerra)
http(-)://espiritualidadypolitica.blogspot.com/2009/05/resumen-del-libro-el-crash-del-2010-de.html
Nombre: Alberto Flores  (16/05/2010) E-mail: -
 
* Medidas contra la crisis económica: Por un ajuste verde y social.
Para cuando falle el Estado: mejor una justa austeridad ecológica.
Ha dejado de ser una verdad la creencia común sobre el jugoso y seguro empleo del funcionariado. Con el radical ajuste de las cuentas del Estado decidido por el Gobierno de Zapatero se ha quebrado la vieja idea de que el valor más solvente es el "Papá Estado". Mientras las crisis económicas de antes del Euro se solucionaban con unas devaluaciones de la peseta o del dracma, ahora se despachan con unos duros ajustes sobre los servicios públicos, los pensionistas y hasta con las personas dependientes. Curiosamente, la gran mayoría de la prensa y de los expertos afirman que no hay más remedio que apretarnos el cinturón de esta manera.
Es evidente que la economía española vivía en una burbuja irreal y especulativa durante muchos años, lo que ahora nos obliga a una clara austeridad en el gasto público y en el consumo en general. Pero aún así, nos podemos preguntar si sería posible una respuesta anti-crisis practicable y eficaz que fuera a la vez mas justa y más ecológica. Y la respuesta es que si, aunque la actual voluntad política de nuestros gobernantes parece mirar hacia otro lado.
Según muchas opiniones cualificadas, el déficit del estado podría beneficiarse de más presión fiscal sobre las actividades contaminantes para aliviar así la intensificación de la presión fiscal sobre los sueldos. Existen un sinfín de actividades muy contaminantes y nada rentables que se mantienen solo porque reciben grandes y continuadas subvenciones públicas año tras año, como es la minería de extracción del sucio carbón y su quema en centrales térmicas para la producción de electricidad. Que sea el propio Estado quien impulse y siga reflotando económicamente estas peligrosas actividades carece de toda cautela y sensatez dada su alta contribución a la destrucción de ecosistemas locales de montaña con alto valor en biodiversidad, y dada su alta participación en el calentamiento global del clima. Esta economía mortecina artificialmente mantenida con los impuestos ciudadanos este año recibirá más de mil millones de ayuda del Estado para mantener menos de 5 mil empleos (más de 85 mil euros por cada empleo minero, todo un lujazo aristocrático de despilfarro para las debilitadas arcas públicas). En este caso el agente económico que amenaza nuestro clima y nuestra salud no son las libres fuerzas del mercado, sino el propio Estado.
También se podrían recortar las cuantiosas subvenciones agrícolas a las explotaciones más químico-intensivas, que envenenan con pesticidas y nitratos las aguas, las tierras fértiles y los alimentos que consumimos. Las ayudas deberían redirigirse desde criterios acoplados: sociales y ambientales, y pasar de las grandes explotaciones agrarias y propietarios con altas rentas hacia los pequeños productores locales, los que al tiempo que producen alimentos de alta calidad nutritiva y ecológica a la vez se convierten en guardianes de la naturaleza al regenerar y proteger los ecosistemas agrícolas, y establecen una relación más próxima con los consumidores. En época de crisis como la actual, es precisamente un momento apropiado para reconocer estas incongruencias y acometer las reformas estructurales necesarias para los desafíos socio-ecológicos del presente y futuro.
En cuanto a las obras públicas, no és lógico que se siga con el mismo ritmo de construir más autovías y de promocionar el uso del coche privado con motores de combustión de derivados del petróleo. Si se declarara una moratoria sobre la construcción de nuevas autovías, se podría ahorrar mucho y se podrían concentrar parte de los recursos del Estado en el transporte público, el que da un trato más benigno a los bienes naturales comunes. Con ello ganaría el clima y el bolsillo de las personas más necesitadas.
En el campo energético sufrimos las consecuencias de un superavit de producción de energía y de nuevos proyectos a consecuencia de la miope megalomanía de los últimos decenios. Plantear ahora, como hace el Sr.Felipe González, el renacimiento de la carísima energía nuclear resulta un disparate que está totalmente fuera de cualquier lógica económica realista. Además, también hay que paralizar muchos proyectos en marcha de plantas de producción eléctrica mediante ciclos combinados de gas, como los de Asturias y otras comunidades, y cerrar de una vez las centrales térmicas de carbón más inactivas. Cuesta mucho más dinero a los contribuyentes el mantener las humeantes plantas abiertas que queman los muy contaminantes combustibles fósiles, que generar empleo en otros campos socialmente más útiles e intensivos en mano de obra y ambientalmente más bondadosos. Para conjugar una política social y verde, este dinero seria mucho mejor gastado en ayudas a una multitud de pequeñas obras domésticas e industriales de eficiencia y ahorro energéticos.
Para defender la sanidad pública urge rebajar más el enorme gasto público farmacéutico. Las patentes privadas sobre los medicamentos de las grandes empresas farmacéuticas pesan como una losa sobre el presupuesto de la Seguridad Social. En tiempos de crisis de las cuentas del Estado la promoción de medicamentos genéricos debe tener absoluta prioridad por encima de las estrictas reglas de la propiedad intelectual. Urge aliviar la asfixiante presión de los lobbies de "la salud" para salvar la salud pública de la ruina. Incluso se debería considerar la concesión de "licencias obligatorias" (que obvian las patentes) para fabricar ciertas medicamentos genéricos en contra del cáncer y el SIDA, además de "premios a la innovación" para sacar adelante nuevos avances en medicinas genéricas con patentes públicas. También, se debería lanzar una seria campaña en contra de la sobremedicación tanto de cara al público como hacia los mismos profesionales de la medicina. La actual crisis económica también puede servir para fomentar unos hábitos de vida más saludables.
Otro recorte obvio y sustancial podría darse en los gastos militares, sobretodo en la compra de nuevos aviones y barcos. También se deberían eliminar muchas trampas fiscales que permiten a las personas más ricas en ingresos económicos, como son los grandes futbolistas de alta competición, pagar menos impuestos.
También, para avanzar en la eliminación de los gastos públicos más inmorales, se puede empezar por cortar todas las partidas presupuestarias para las corridas de toros y otras fiestas que incluyan el maltrato animal en nombre de la diversión y el entretenimiento.
La banca debe ser la primera en hacer sacrificios con un límite sobre sus espectaculares beneficios, con unos controles draconianos sobre operaciones especulativas y unos verdaderos fines sociales para las Cajas de Ahorro. Huelga decir que hay que imponer una mayor transparencia al sector bancario español. A escala europea y mundial se debería instaurar una tasa sobre las transacciones bursátiles y otro impuesto global sobre las emisiones de CO2 en el comercio internacional. Lo que no puede ser es que los estados salven a la banca y sus beneficios con el dinero público, mientras la cuentas públicas se van hacia la ruina. Finalmente, todos y todas debemos admitir la necesidad de consumir menos pero mejor, tanto por la crisis económica como por la ecológica, las dos cabalgan a la vez y las dos muestran sus temibles consecuencias por todos los lados, y por ello estamos ante la oportunidad de diseñar cambios estructurales de fondo para intentar dar inteligentes y complementarias respuestas a ambas. La urgencia de la crisis económica no puede dejar en el olvido las necesidades imperiosas de la vida que muere y se esquilma por cada rincón del planeta. Las leyes ambientales han de avanzar al igual que ha de crecer el enorme potencial de una economía verde respetuosa con el mundo viviente y la salud de nuestros cuerpos y nuestras vidas. La cruda realidad es que no podemos seguir con el voraz y adictivo consumo actual, y la única opción económica razonable, deseable y posible es un decrecimiento organizado, equitativo y verde.
Nombre: DAVID HAMMERSTEIN  (16/05/2010) E-mail: -
 
Los gobiernos de muchos países inyectaron muchísimo dinero a los bancos, dinero que se ha perdido, que no se devuelve. Obama y numerosos gobernadores piden la devolución de ese préstamo, que no llega. ¿A donde ha ido a parar esos Billones -con B- de euros y dólares? Nadie lo dice, nadie exige respuestas del paradero de ese dinero. Los gobiernos en la sombra llaman a esa operacion que hicieron "la gran pesca", pero esta vez ha sido la pesca mas grande de todas. Una pequeña parte de esas inmensidades de dinero se fue para fabricar las multinacionales farmacéuticas la vacuna de la Nueva Gripe, a fin de matar a más de la mitad de la población humana mundial, pero les salió mal. Sin embargo, siguen gobernando en la sombra, marcando las directrices, direcciones y hojas de rutas menores y Mayor del Plan diabólico económico, político, social ideológico, etc MUNDIAL. Están infiltrados en toda la elite global y la dirigen.
Nombre: Jaime Estulin  (16/05/2010) E-mail: -
 
Todos somos todos, pero parece que en tiempos de crisis TODOS somos los de siempre: los trabajadores.
Yo soy funcionaria, mi marido no.
El año pasado, 2009, hubo reajustes en su empresa. A él le bajaron el sueldo, tuvo suerte. Muchos de sus compañeros ya no se levantan a las siete para ir a trabajar.
Este año me bajarán el sueldo a mí. Es lógico, no me opongo. La cosa está muy malita.
A lo que me opongo es a que nos despidan, o nos congelen o nos bajen los sueldos y pensiones siempre a los mismos, los currantes.
Los políticos en activo o retirados, las grandes fortunas, los pobrecitos futbolistas o artistas que desvían sus millones a paraísos fiscales… a esos no los toquemos, pobres. Y tantos otros chupópteros que se no me caben en el mail. Y si los políticos deciden bajarse el sueldo, no nos preocupemos, encontrarán la manera de compensarlo a base de dietas o desplazamientos.
Mi marido y yo no, tú tampoco, pero ellos sí.
Y los sindicatos… ¿qué podemos decir de los sindicatos…? ejem… Si los dejamos nos llevarán a la huelga general, que es justo lo que necesitamos: que nos quiten parte del sueldo el mes que viene, con lo sobraditos que vamos.
Yo no voy a ir a ninguna huelga. Mi marido tampoco. Necesitamos hasta el último céntimo cada mes, porque mis hijos tienen el feo vicio de comer tres veces al día, y al banco, ¡qué curioso! le da igual lo nuestro y quiere cobrar la hipoteca cada día 1. Seguro que tú también tienes lo tuyo. ¿Te suena?
Vamos a hacernos oír de otra manera. Vamos a hacer entender a nuestros dirigentes que queremos salir de la crisis, que vamos a arrimar el hombro, pero TODOS. Vamos a pedirles que busquen la manera de rebajar el gasto inútil y de cobrarles más impuestos a los pobrecitos ricos, de eliminar los privilegios de esos pocos que no trabajan ocho horas al día, ¡ay ocho! SI NO TRABAJAN...
Vamos a ver si saben contar cuántos españoles queremos salir de la crisis ENTRE TODOS.
Nombre: CM - Tarragona  (27/05/2010) E-mail: CMELO@telefonica.net
 
* Low Cost: Residuos - 17 Jun 2010
Las sociedades europeas, en general, y la española en particular, se enfrentan a un escenario de crisis económica, financiera y de confianza, que tal vez pudiera entenderse como una crisis de modelo.
La sociedad europea que emerja de esta situación, sin duda será diferente a la pretérita. Hasta aquí soy capaz de predecir, el como ya es más cuestionable.
Cuyo sea, sí parece evidente que ha llegado la hora de la eficiencia, la hora de los resultados sin demagogias, la hora, en fin, de la austeridad.
Ocurre exactamente igual en relación con la gestión de los residuos. Durante años se ha ido construyendo un nuevo paradigma cuya expresión escrita es la nueva Directiva Marco de Residuos, que especifica la sociedad europea del reciclado. La cuestión ahora, en mi opinión, no es revisar los objetivos ambientales que tanto tiempo ha costado establecer, sino identificar cuál es la manera más eficiente y que consuma recursos de toda índole, entre ellos los económicos, para conseguirlos.
Y esta consideración afecta a toda la cadena de la gestión. Empezando por las recogidas selectivas. Estas nunca han podido ser un fin en sí mismo. Pero hoy esto es cierto, con mayor virulencia. Las recogidas selectivas tienen que ser necesariamente un medio para conseguir la mayor competitividad y calidad de los productos recuperados. Y necesariamente tienen que ser un traje a medida para cada circunstancia concreta. El diseño de la recogida selectiva debe basarse en las salidas de los productos reciclados. Cualquier otra cosa es demagogia y despilfarro.
En todas partes surge la necesidad de implementar nuevos sistemas. Esto es especialmente cierto en el caso de la materia orgánica, pero no sólo. Cualquier diseño debe ser ambicioso pero a la vez prudente y realizarse escalón por escalón. Utilizar fases para la implementación está especialmente indicado. Por ejemplo actuar en municipios de más de 100.000 habitantes en primer lugar puede llevar a atender a una población superior al 80%. En una segunda fase se puede rebajar el número de habitantes y la población atendida se disparará a más del 90%.
En mi opinión, esto es lo indicado en estos momentos que vivimos, con mucho menos esfuerzo se puede conseguir casi el mismo objetivo ambiental. Eso no quiere decir que el modelo no pueda extenderse a futuro, pero sólo cuando las circunstancias lo permitan.
Exactamente igual ocurre con los sistemas de tratamiento. Hoy es el día en que hay que dejar de marear el residuo. Es inmoral meter dinero en adoptar modos de tratamiento ineficaces o que no sirven para nada, sólo para seguir una moda basada en la sinrazón o para quedar bonitos en una foto. Al final es dinero que se quita de atender otras necesidades de los ciudadanos. Citarlas resulta obsceno, por lo evidente y por la fácil caída en la demagogia.
Nada más lejos de mi ánimo que tratar de instalarme en un nuevo pensamiento único. Todo lo contrario, trato de reivindicar, “ad nauseam”, la necesidad del traje a medida de máxima eficiencia e íntimamente ligado al logro de los objetivos prefijados. Creo que basta ya de realizar inversiones absurdas en modelos que no funcionan para el fin previsto. Basta ya de hacer trampas en el solitario. Basta ya de buscar el fácil aplauso de unos pocos en detrimento del bienestar de todos los ciudadanos. Todo esto nos lleva a la necesidad de que todos los actores implicados se juramenten en una versión “low cost” de la gestión de los residuos ambiciosa, sostenible pero sin concesiones. Es el momento de la inteligencia y de la imaginación, pero también del rigor. Es el momento de la responsabilidad y de no caer en la tentación de disparar con “salvas del rey”.
http(-)://carlosmartinez-orgado.org/
Nombre: Pilar Colomer  (18/06/2010) E-mail: -
 
* “Es absolutamente absurdo que el español medio se cambie de móvil cada 2 meses y medio”
“En El 2012 habrá un 30% de paro. 1 de cada 3 personas. Es brutal. No es paro africano, es paro español”
“La crisis actual es sistémica. No hay culpables. El capitalismo se acabará el 2070. Estamos en la precrisis. La crisis llegará el segundo semestre de este año (julio, agosto, septiembre 2010) y será terrible. Cuando los planes de ayuda se acaben y cuando los inventarios se hayan renovado, será cuando venga la caída de verdad”
Por Santiago Niño Becerra.
“Hablemos claro, muchos medios de comunicación están INTERVENIDOS INFORMATIVAMENTE hablando. Ahora les toca hablar de que nos estamos recuperando. Se está haciendo un favor mínimo a las personas que creen precisamente que pueden empezar a consumir (…) Vamos a una parada técnica de la economía por falta de líquido”.
“En España durante 2008 y 2009 se han destruido 140.000 empresas. Yo todavía estoy esperando un titular”.
“Sólo con que caiga una entidad media en este país, sólo con que caiga una, el estado no puede garantizar nada. El fondo de garantía español no aguanta ni que caiga Cajasur”
“Estamos creando una nueva clase social, yo la llamo MICROBURGUESÍA LOW COST. Son todos aquellos ciudadanos que con 1.000 o 1.000 y pico euros al mes, juntando con los de su pareja, creen ser ricos (…). Pero son pobres de solemnidad (…) Son gente cuya economía entra en crisis absoluta si se les rompe las gafas”.
Marc Vidal
Continuar leyendo en El Blog Alternativo: www.elblogalternativo.com/category/vivir-con-menos/#ixzz0vdNxxK1d
Nombre: Nuria Blay  (04/08/2010) E-mail: Alborache
 
OTROS PUNTOS DE VISTA para DEBATIR:
Por VICENÇ NAVARRO.
- Otras políticas públicas son posibles y necesarias.
Estamos viendo estos días uno de los recortes de gasto público, incluyendo gasto público social, más sustanciales que hayamos visto desde hace años, recortes que se nos dice son necesarios para recuperar “la confianza de los mercados financieros”, una frase que parece determinar todas las políticas...
Publicado en la NUEVATRIBUNA.ES - 5.8.2010
...propuestas tanto por el gobierno español como por el mayor partido de la oposición, el PP. La reducción de la calificación de los bonos soberanos de España, pasando de AAA a AA+ por la Agencia Fitch, causó un pánico que forzó toda una serie de medidas de austeridad, estimuladas a su vez por el Fondo Monetario Internacional, el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y, como no, el Banco de España, todas ellas instituciones de clara y conocida orientación neoliberal.
Estas medidas tomadas por el gobierno español significan un recorte equivalente a un 1,4% del PIB (15.300 millones de euros) que deben realizarse en dos años. El gobierno ha propuesto también aumentar los impuestos en una cantidad equivalente a un 1,6% del PIB (17.900 millones de euros), con lo cual, el impacto fiscal sería equivalente a un 3% del PIB en su contribución a la reducción del déficit público. Estas medidas han ido acompañadas de cambios en la regulación del mercado de trabajo, que tendrán como consecuencia el aumento del desempleo y la disminución de los salarios (aún cuando el discurso oficial explicita otros objetivos menos impopulares). Esta reducción de los salarios se considera necesaria para aumentar la productividad (más baja que la existente en Alemania y en Francia), permitiendo una mayor competitividad, puesto que la imposibilidad de devaluar la moneda deja sólo esa opción para que España sea más competitiva.
Tales medidas de austeridad de gasto público, acompañadas de las reformas laborales, tendrán, sin embargo, un impacto negativo en el estímulo económico, disminuyendo todavía más el crecimiento económico español. En realidad, la disminución en la calidad de los bonos soberanos se basa en la lectura que las agencias de valoración de tales bonos han hecho de lo que definen como “la fragilidad de la economía española” (una manera diplomática de referirse al escaso crecimiento económico). Una consecuencia de esta percepción es que cada vez es más difícil encontrar compradores de tales bonos soberanos, lo que significa un aumento de sus intereses y un aumento de los costes de la deuda pública, que los llamados “mercados financieros” dudan pueda pagarse. Tales medidas de austeridad están, pues, preocupando a los mercados financieros, con lo cual estas medidas están consiguiendo alcanzar unos objetivos opuestos a los que intentaron. De ahí que sea sorprendente que la respuesta que el gobierno español está dando a la crisis sea precisamente acentuar todavía más la austeridad de gasto público y la reducción de los salarios, medidas que el mayor partido de la oposición, el PP, incluso acentúa más, limitándose así el debate político entre los dos partidos mayoritarios del país, el PSOE y el PP, en cuál de los dos “es más austero” y “desregula más el mercado de trabajo”. El PP quiere más, y el PSOE quiere menos. Pero, por lo demás, los dos coinciden en que hay que seguir tales políticas. Ni que decir tiene que tanto la Banca como la gran patronal están aplaudiendo estas medidas que, en realidad, han estado deseando durante muchos años a fin de debilitar el mundo del trabajo.
El Center for Economic and Policy Research, uno de los centros de investigación económica más importantes de EEUU (que tiene en su consejo asesor a dos Premios Nóbel de Economía, Robert Solow y Joseph Stiglitz), acaba de publicar un informe sobre la situación de la deuda pública en España que cuestiona el mérito de tales medidas (Alternativas a la Austeridad Fiscal en España, de Mark Weisbrot y Juan Montecino) Ver Informe. Como bien señalan sus autores, Mark Weisbort y Juan Montecino, la deuda pública española fue descendiendo durante el periodo 2000-2007, pasando de ser equivalente a un 59,3% del PIB a un 36,2%, descenso que se debió al elevado crecimiento económico durante aquel periodo. El déficit del estado bajó también, alcanzándose un superávit en los años 2005, 2006 y 2007. Al iniciarse la crisis, la deuda pública era, pues, una de las más bajas de la UE-15. Y la situación era incluso mejor cuando se analiza la evolución de la deuda pública neta (es decir, la que excluye la deuda propiedad del Estado). Tal deuda pública neta (que es la deuda que se debe al inversor privado) fue incluso más baja, habiéndose reducido a un 26,5% del PIB en 2007. De ahí que el argumento utilizado por muchos economistas neoliberales de que la crisis fue ocasionada por un excesivo gasto público, no tiene ninguna validez, lo cual, por desgracia, no es obstáculo para que los medios de información y persuasión (la mayoría de persuasión neoliberal) continúen promoviendo esta explicación de la crisis.
La mayor causa de la crisis fue la explosión de dos burbujas, Una, la inmobiliaria (que comenzó en el 2007), coincidiendo con el inicio de la recesión mundial. Tal burbuja había tomado mayor intensidad en el periodo 2000-2006, cuando la construcción pasó de representar el 7,5% del PIB en 2000 a un 10,8% en 2006. Desde entonces, tal actividad económica ha caído un 87%, una cantidad que está en la raíz del problema económico español. Mark Weisbrot y Juan Montecino señalan en su informe las similitudes entre las burbujas inmobiliarias de España y de EEUU y su impacto en la economía. La otra burbuja fue en el mercado de valores. Tal burbuja alcanzó un nivel máximo del 125% del PIB en Noviembre de 2007, y cayó hasta un 54% del PIB un año más tarde. En ambos casos –la burbuja inmobiliaria y la burbuja bursátil- su explosión creó un enorme vacío de la demanda, que sólo el estado puede llenar. Como indican los autores, esperar que sea el sector privado el que llene este vacío es profundamente erróneo. Recortar, además, el gasto público es un suicidio económico, que profundiza la recesión.
Tales políticas de austeridad pueden llevar a una situación de crecimiento económico muy lento e intereses de la deuda muy elevados, lo cual dificultará enormemente la recuperación económica, incrementándose a su vez la deuda pública. Es más, la reducción de la demanda interna (consecuencia del descenso del gasto público y reducción de los salarios) significará que el mayor estímulo económico tendrá que depender de factores externos, poco predecibles en un momento de recesión mundial, tales como las exportaciones. Esta estrategia, que es la que están defendiendo tanto el gobierno español como las derechas españolas, PP y CIU, es enormemente arriesgada y errónea.
¿CUÁLES SON LAS ALTERNATIVAS?
Para proponer una alternativa a las políticas de austeridad, hay que tener en cuenta que la deuda pública española, incluso ahora, no es exagerada. En realidad, representa 65.000 millones de euros y se calcula que alcanzará 78.000 millones de euros en 2011. Esta cantidad es una cantidad muy menor comparada con los 750.000 millones de euros que la UE y el FMI tienen disponible para ayudar a los estados miembros de la UE en dificultades financieras. De ahí que si las autoridades de la UE y del FMI desearan evitar el crecimiento de los intereses de la deuda pública soberana española, lo podrían hacer fácilmente, poniendo aquel dinero a disposición de España, asegurando así a los mercados financieros que España podría pagar tal deuda sin más dolores de cabeza. De estas cifras se deduce que la deuda pública no tendría que ser un obstáculo para la recuperación económica. De ahí que Mark Weisbrot y Juan Montecino concluyan que las políticas de reducción del déficit y de la deuda son innecesarias y desaconsejables, pues lo que creen que se debería hacer es, precisamente, aumentar el gasto público con el fin de estimular la economía y el crecimiento económico, que es lo que algunas voces solitarias hemos estado diciendo en España, sin que este mensaje haya tenido ninguna resonancia en la mayoría de los medios (ver mi artículo “Qué debería hacerse para salir de la crisis y qué no se hace”.
El argumento que utiliza el gobierno y el mayor partido de la oposición para no seguir esta estrategia es que el nivel de endeudamiento público español es excesivo. Pero en este argumento se olvida un elemento clave: ¿quién es el propietario de la deuda? En realidad, más importante que el tamaño de la deuda es a quién se deben pagar los intereses de tal deuda. No es lo mismo que los intereses se tengan que pagar a inversores privados (deuda neta) que al estado. La deuda bruta es toda la deuda, incluyendo la neta, pero también la deuda que el estado se debe a sí mismo. (En este último caso, tal deuda no representa una carga sobre el presupuesto del Estado). Los intereses de la deuda dependen primordialmente de la deuda neta. Así, Japón tiene una deuda enorme (227% del PIB) y en cambio los intereses de la deuda son sólo de un 2% (los intereses de la deuda española son de un 3,6%). Y ello se debe a que la deuda neta es mucho menor que la deuda bruta (es un 112% del PIB). El Banco Central Japonés ha ido imprimiendo dinero con el que comprar la deuda pública japonesa. La deuda neta –que es la que configura los intereses de la deuda- es mucho más baja, y de ahí que los intereses sean mucho más bajos de lo que serían si toda la deuda se debiera a los inversores privados. Una situación semejante ha ocurrido en EEUU donde el Banco Central ha impreso dinero (equivalente a un 8% del PIB) para pagar la deuda pública soberana, así como para ayudar a los bancos y a las empresas. Tanto en EEUU como en Japón, tales cantidades no han creado inflación debido a la recesión en el sector privado.
En España tampoco existe inflación y el peligro es precisamente el contrario, el de la deflación. El problema que España tiene es que el Banco Central español no puede imprimir dinero. Pero el Banco Central Europeo sí que puede. De ahí que el BCE podría imprimir y comprar deuda pública española, revirtiendo los intereses de tal deuda al estado español, con lo que el efecto sería el mismo que la compra por parte de los Bancos Centrales Estadounidense y Japonés de su deuda pública. Mark Weisbrot y Juan Montecino han calculado qué pasaría con la deuda neta española si el Banco Central Europeo comprara deuda pública española en una cantidad equivalente a un 4% del PIB español durante dos años (y devolviendo los intereses de la deuda al gobierno español, tal como hacen el Banco Central estadounidense y el Banco Central japonés). Ello permitiría un estímulo económico de alrededor de un 3,9% del PIB, incrementándose su deuda neta de un 50,3% del PIB en 2010 a un 66,5% del PIB en 2020, lo cual es un crecimiento totalmente asumible. (Hoy la deuda neta promedio de la UE es el 79% del PIB). Esta alternativa permitiría estimular significativamente la economía española (a base de inversiones en creación de empleo, tanto en la infraestructura física como en la social) con un efecto inmediato en la reducción del desempleo, sin costos inasumibles en el pago de la deuda pública neta. En realidad, la deuda pública española representa sólo un 0,5% del PIB de la UE.
EL ERROR DE LAS POLÍTICAS ACTUALES
La continuación de las políticas actuales (tal como exigen el FMI, la UE y el BCE) conducirá, sin embargo, a un empeoramiento de la economía, contribuyendo a su fragilidad. En este aspecto, las recetas que la UE y el FMI han estado aplicando a los países del Este de Europa, en preparación a su integración a la UE han sido un desastre para aquellas economías. Las proyecciones que tales instituciones hicieron para aquellos países han probado ser profundamente erróneas, causando un deterioro de sus economías mucho más acentuado de lo que se estimó. Así, habían calculado un descenso del PIB de Letonia de un 5% del PIB para 2009, siendo el descenso real un 18%. Lo mismo ocurrió con Irlanda, donde el FMI proyectó un descenso de sólo un 1% del PIB para el 2009, cuando el descenso fue de un 10%. Seguir estas políticas es profundamente erróneo. Y creerse que el estímulo económico provendrá del aumento de la competitividad para aumentar las exportaciones es irreal, entre otras razones porque –tal como queda indicado anteriormente- esta gran recesión es a nivel mundial. De ahí la importancia de la demanda interna como motor del estímulo económico, que pasa por una inversión pública muy acentuada.
Tal como documentan Weisbrot y Montecino, la continuación de las políticas actuales recesionistas implica que la deuda pública tendrá que incrementar sus intereses para poder encontrar compradores, aumentando considerablemente el coste de la deuda y la misma deuda. Es probable que la deuda pública aumentara hasta un 104% del PIB, con unos intereses que podrían llegar al 6, 7, e incluso el 8%. En resumidas cuentas, el resultado podría ser un crecimiento económico muy lento, acompañado de un aumento notable de la deuda pública y de los intereses para pagarla. De ahí el error de las políticas de austeridad que se presentan como medidas necesarias para reducir el déficit y la deuda pública cuando, en realidad, lo que hacen es aumentarla. La pasada experiencia en momentos de crisis muestra la evidencia que permite alcanzar tal conclusión.
Por desgracia, ni la Unión Europea ni el Fondo Monetario Internacional apoyarán las medidas aquí sugeridas, que exigirían políticas distintas a las que el Banco Central Europeo ha estado haciendo. El Banco Central Europeo no es un banco central como lo es el Banco Central estadounidense o el japonés (ver mi artículo “No son los mercados, sino los bancos los que dominan la UE”. Así y todo, Weisbrot y Montecino proponen al gobierno español desarrollar un estímulo económico, pidiendo prestado dinero a los mercados internacionales. Los dos autores hacen un cálculo de varios escenarios, y entre ellos incluyen uno en que el estímulo económico alcanzado, con un crecimiento del gasto público equivalente a un 1% del PIB en 2010, y un 1,3% en 2011, significaría un crecimiento de la deuda neta, pasando de ser un 54% en 2010 a un 68% en 2020, permitiendo a la vez reducir el déficit, bajándolo a un 3% del PIB en 2013. Tal crecimiento de la deuda neta, aunque superior al proyectado por el gobierno, sería asumible, facilitando así un crecimiento económico que absorbería la deuda, permitiendo a su vez disminuir el déficit del estado. Los datos están ahí para quien quiera verlos. Son datos claros y convincentes que es improbable que tengan mayor impacto debido al dogma neoliberal que absorbe y contamina toda la cultura económica dominante en la UE y en España, y que se reproduce en los mayores medios de información y persuasión en nuestro país. Y ahí está el problema.
* Vicenç Navarro - Es Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
Extraído de: www.nuevatribuna.es/noticia.asp?ref=38023
Nombre: nuevatribuna.es  (06/08/2010) E-mail: admin_nuevatribuna@cibelesgroup.
 
La quiebra municipal.
Por Marc Vidal.
Es evidente que en la gestión pública local se ha abusado de la fuente de ingresos que provenía de la actividad inmobiliaria. Fuente agotada y que dotaba de ingresos extraordinarios las arcas de los ayuntamientos de este país. Un canal de aportación que sólo se produce en fase económica expansiva, que en ciclos de cuatro años es fácilmente identificable en su contexto, pero que cuando ésta se produce durante mucho tiempo seguido se acaba pervirtiendo su origen y sus funciones. Muchos ayuntamientos se han olvidado de que esos ingresos extraordinarios eran cíclicos puesto que muchos alcaldes y concejales, de hecho, nunca conocieron otro modelo de financiación que no fuera ese.
Si esos ingresos extraordinarios se han utilizado para sufragar gasto corriente puesto que muchos de los responsables de las arcas municipales ya no diferenciaban lo extraordinario de lo ordinario. Esa burbuja de ingresos extraordinarios que provienen de las plusvalías y los impuestos derivados a la actividad inmobiliaria y de la construcción explotó hace un par de años y ahora se evidencian sus efectos.
Al igual que los miembros de una familia que aportan un capital extraordinario (por horas extras) al conjunto del núcleo, este no lo pueden disponer para gastos recurrentes indefinidamente, los ayuntamientos tampoco pueden. La familia que convierte en valor ordinario unos ingresos que puede que dejen de obtenerse quiebra tarde o temprano, los municipios también. Últimamente escuchamos casos de que eso es así, pero la gran mayoría de alcaldes evitan comprometerse y eluden la realidad. El comportamiento como si esto no fuera con ellos es una irresponsabilidad que arrastra a demasiada gente “inocente”. Hay muchos concejales de hacienda y alcaldes que consideran que “a ellos no les puede pasar”, que la crisis flota pero no les puede afectar dramáticamente a sus corporaciones.
Algunos técnicos que conozco en ayuntamientos importantes me comentan que tiene muchos problemas para hacer entender a sus responsables políticos la gravedad de la situación. Cuentan que parece como si no detectaran el acantilado, como si la crisis no fuera con ellos. Incluso confiesan que en muchos casos se están dopando conscientemente los balances previstos. Se incorporan gastos sobre obras o proyectos y gastos corrientes de funcionamiento a sabiendas que los ingresos que garantizarían el pago están inflados muy por encima de lo sabido o está previsto ingresar. Es decir, la burbuja presupuestaria, la más tonta y breve de todas las burbujas, explosionará en muy poco tiempo en aquellas poblaciones donde se disponen gastos basados en presupuestos que no se podrán aportar nunca.
El nivel de la política en este país es de todos sabido: indigencia intelectual por todas partes. Si le das una patada a una piedra, de debajo salen diez inútiles dedicados a la política corriendo en todas direcciones. Hay muchísimas cucarachas ejerciendo de concejal. El valor de la chapa y el salvoconducto para aparcar donde quieran concede pretensiones a personas que en la vida civil tendrían serios problemas para comer cada día. Esos son los que ahora exigen a los funcionarios locales que arreglen sus entuertos. Se de buena fuente que muchos técnicos andan desconsolados pues las órdenes, tras advertir a sus superiores políticos la incapacidad para ingresar lo previsto, son de “arréglalo, tú sabrás como”.
La verdad es tóxica y tiene color marrón. La inmensa mayoría de los alcaldes de este país no recortaron un duro en sus presupuestos y ahora se dan cuenta del drama. Los técnicos no podrán inventar dinero inexistente y poco a poco las quiebras municipales se irán sucediendo. El remedio a esas fallidas será la retirada indiscriminada de servicios públicos locales. Algunos casos serán especialmente duros pues gran parte de los ingresos extraordinarios de estos últimos años estaban destinados a integración social y valores de convivencia. Pinta mal en ese sentido. Otro es el de las miles de empresas privadas que dependen de contratos recurrentes con la administración local, estos dejarán de cobrar y, en su defecto, de trabajar. Nadie está analizando el coste en ocupación que va a suponer dicho agujero local.
A finales de este año las nóminas de los trabajadores municipales estarán en franco peligro. Fundamentalmente por un motivo técnico. En este país un buen número de municipios aplicaban al capítulo I una póliza de crédito que muchos no lograrán renovar en el cuarto trimestre cuando la mayoría disponen de esta herramienta. El motivo es claro, el riesgo de impago será muy alto.
Por lo tanto, los ayuntamientos, diputaciones y consejos comarcales deben adaptarse a la difícil situación que van a vivir y están viviendo. Deben olvidarse de esos ingresos que no volverán en años. La economía no se recuperará en tiempo, los ingresos por impuestos inmobiliarios y de la construcción serán piezas de museo y las transferencias del Estado no se irán engordando hasta dentro de un lustro cuando los impuestos de sociedades y otros se recuperen. La mayoría de impuestos dependen del consumo y de los beneficio de las empresas que llevan más de 2 años cayendo y eso repercutirá en las transferencias de los próximos años todavía. Es decir, van a tener que asumir la situación real a corto y a medio plazo.
El principal elemento que va a diferenciar la convivencia en los próximos meses va a ser el de la vigilancia ciudadana. Esos juicios populares a la política local que obligarán a los políticos a “informar” porque cortan un servicio o gastan en otro puesto que con tan poco dinero todo no se podrá hacer. Será muy complicado justificar cuando se hace un evento y se deja de subvencionar otro. Al tiempo. Además será muy difícil ocultar realidades como ahora que sabemos que algunos municipios no pagan la recogida de basura por incapacidad financiera. Deben saber que hay grandes ciudades que hace más de medio año que no pagan sus obligaciones con algunas concesionarias. ¿Quién pagará eso? A la larga los impuestos con los que nos crujirán a todos. Por primera vez en la historia reciente los ayuntamientos no podrán endeudarse, ni tampoco podrán ser rescatados por nadie puesto que el estado y las autonomías también tendrán su sarampión público por culpa de una deuda de no retorno.
Tengo ganas de ver a muchos alcaldes explicando que servicios van a recortar y porque. Estoy impaciente para ver como piensan definir una situación económica empobrecida en términos municipales. Quiero ver como los ciudadanos examinan los gastos superfluos y exigen otros más estratégicos. Los ayuntamientos deberán explicar a los ciudadanos el problema, la caída de servicios y el aumento de impuestos. Se acabó la fiesta municipal definitivamente. Ha llegado el momento de los buenos gestores, el de los que asumen la realidad, la transmiten y ejecutan estratégicamente un modelo de salida de todo este barrizal.
No todo será malo. En muchos casos, la estrechez resultante provocará que algunos servicios que hasta la fecha se hacían sin mesura, deban adaptarse a los nuevos y gélidos tiempos. Las corporaciones municipales que quieran apostar por un valor en el servicio público deberán modificar sus objetivos si estos son faraónicos o desmedidos. Procurarán, los que puedan, atender exactamente a las necesidades de sus vecinos. El entendimiento por mancomunidades será uno de los efectos inmediatos a esta nueva situación. Algunas poblaciones que ahora no puedan afrontar la construcción, por ejemplo, de un polideportivo de según que dimensiones o coste de mantenimiento, podrán asociarse con otras para afrontar el proyecto con garantías de uso y equilibrio económico. Esto es diferente, duro y poco electoral pero no habrá otro remedio. Lo bueno que conlleva es que el dinero público deba invertirse de un modo mucho más eficiente.
Como en otros factores, esta crisis que el establishment sigue queriendo relativizar, es de tal envergadura que permite afrontar cambios extraordinarios. Es tan difícil el escenario que no quedan muchas opciones. La parte mala sigue siendo el sufrimiento de muchos, la buena que, al no haber más remedio, estamos ante una de las metamorfosis gigantesca de la gestión pública y de su control. Me gusta pensar que será así.
Extraido de...
www.cotizalia.com/salida-emergencia/quiebra-municipal-20100405.html
Nombre: Antonio Muñoz  (07/08/2010) E-mail: Alicante
 
Opinión que daba Santiago Niño Becerra allá el 26 de Septiembre de 2007.
* Precios.
Voy a formularles una pregunta.
Pero no para que me den una respuesta, sino para que reflexionen. ¿Recuerdan a cuanto pagaron el litro de combustible la última vez que llenaron el depósito de su Aston Martin Vanquish S?. ¡A ver!, ¡piénsenlo!. Estoy convencido de que siete de cada diez de Uds. no lo recuerdan. Curioso, ¿no?. Resulta que el petróleo es el malo malísimo de la película inflacionaria española y casi nadie recuerda a cuanto pagó el litro de carburante la última vez que llenó el depósito de su automóvil. ¿Por qué?.
La inflación es una de las bestias negras de la economía española (una de las, no la), pero la realidad es que a la ciudadanía, en el fondo, le importa un huevo cuanto paga por lo que consume, lo único que a la ciudadanía le interesa es tener pasta para pagar lo que le piden por lo que va a consumir o está consumiendo. Tener la pasta que le piden, es decir, tener capacidad para pagar el precio que le solicitan; en otras palabras, o tener numerario o tener capacidad de endeudamiento. (A la ciudadanía francesa, estadounidense o australiana, también, fundamentalmente, eso es lo único que le importa).
Y eso, ¿es bueno o malo?. En base a como se ha ido desarrollando ‘lo económico’ en estas últimas décadas, es genial, porque pensar así ha contribuido a generar PIB, la parte mala es que ese PIB, ni se ha pagado, ni, en gran medida, ha sido competitivo; de eso en el reino sabemos mucho. Pero todo ha ido muy bien, y para algunas/os ha ido requetebien.
Lo que antes se llamaba el empresariado, se queja de que la inflación crezca porque, dicen, se pierde competitividad, y, cuando lo dice, mira hacia los salarios y habla de moderación salarial. Eso que cada vez va a menos, los sindicatos, también se quejan de los aumentos de precios, porque, argumentan, las trabajadoras y los trabajadores pierden poder adquisitivo, por ello miran hacia las ganancias del capital. Pero, en el fondo, a las/los integrantes del primer grupo lo único que les importa es qué, quienes han de consumir lo que ellas/ellos producen, tengan pasta -o capacidad de endeudamiento- para pagar lo que van a pedirles por consumir, y, a los del segundo, lo que les interesa es tener pasta -o capacidad de endeudamiento-para pagar las cantidades que van a solicitarles por consumir.
Ni un grupo ni el otro se fijan en lo que realmente influye en la pérdida de competitividad: la productividad, cuando, la verdad, es que con elevadas productividades, la inflación simplemente deja de existir. Los primeros no se fijan en la productividad porque, de fijarse, eso les obligaría a realizar unas inversiones que, posiblemente, no vendrían compensadas por el valor de lo que producen; los segundos no lo hacen porque, de hacerlo, se pondría sobre la mesa que existe un excedente monstruos de factor trabajo. ¿Y los expertos?, ¿y los políticos?. ¿Se fijan en eso?.
Algunos expertos si, aunque, quienes se fijan, son discretamente ignorados. Los políticos no, ninguno, nunca, porque, de hacerlo, tendrían un problema político encima de sus mesas, y lo que más teme un político, cualquier político, es tener un problema político encima de la mesa.
¿Recuerdan aquel album de Supertramp de título “Crisis? What crisis?”?, pues con los precios es lo mismo: ¿Precios?. ¿Qué precios?.
Extraído de:
www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/51307-articulos-de-santiago-nino-becerra-post-oficial-4.html
Nombre: Silvia Pons Oliver  (11/08/2010) E-mail: relaciones@iberica2000.org
 
SEGUIMOS CUESTA ABAJO
Marc Vidal lo anunciaba el 23 de noviembre de 2009
Empieza la fiesta. Caixa Catalunya acaba de solicitar 1200 millones al FROB para hacer frente a la fusión que tiene en marcha con Caixa Tarragona y Caixa Manresa. Se ha pasado seis pueblos. El máximo permitido por el fondo en cuestión es del 2% de los activos ponderados por riesgo, en el caso de la caja roja serían 750 millones. Empieza el goteo de miserias que mostrará el estado real de los bancos y cajas de este país. Nuestro sistema financiero está en quiebra y la gente no es consciente de que ha estado al borde del colapso absoluto. Eso se paga y poco a poco iremos ajustándolo. En su último número, The Economist ya advertía que la mayoría de las cajas de ahorro españolas desaparecerán tras el aterrizaje que vamos a sufrir. Respecto a los bancos aseguran que la mayoría de los bancos vivirán un "estrangulamiento de sus resultados". Resulta que aunque hay dinero en el sistema a través de inyecciones públicas, este está estancado en una especie de charca de dinero virtual.
Pero, ¿Por qué pasa esto? Veamos el motivo. El dinero es la gasolina del sistema. ¿Qué ocurriría si de pronto en todas las estaciones de servicio no se dispensaran ni una gota de combustible? Colapsaría. Sin embargo lo peor no sería ese grifo cerrado, lo verdaderamente más duro tendría que ver con la falta de conocimiento sobre cuando volverían a servir gasolina. Ese es el verdadero problema, la incertidumbre. En el sistema bancario es lo mismo.
Los bancos compran dinero en pasivo al precio más bajo posible y lo venden en activo al precio mayor que pueden. Es decir, lo que ellos ganan depende del tipo de interés que marca el precio de mercado de su producto a la venta, o sea el dinero. Cruda se come la verdura y sabe amarga. Los tipos actuales son los más bajos de la historia, de hecho nunca los veremos por debajo del valor existente sencillamente porque es imposible. Por ese motivo las entidades bancarias y las cajas están perdidas. A tres meses su tipo responde a poco más de un 0,5% y a 10 años la rentabilidad no supera el 3%. La ruina.
Pero además, aquí tenemos nuestro propio calvario doméstico. Sabemos que el problema de las cajas es que durante una década financiaron el "boom" de la construcción, aprovechando su fuerte presencia local, y ahora poseen el 56% de los préstamos hipotecarios del país, mientras que el 20% de sus activos provienen de los préstamos hechos a los propios promotores inmobiliarios. Es cierto que las cajas aún no tienen problemas de solvencia manifiesta, pero los tendrán en breve y tendrán que recurrir al dinero público. Antes de primavera las cajas meterán la mano en el fondo de 99.000 millones de euros que el Gobierno ha puesto a disposición para reestructurar al sector sin contemplaciones ni vergüenza y, no sé si como dice The Economist la mayoría se esfumarán, pero tengo claro que la mitad de ellas acabarán desapareciendo o serán absorbidas por instituciones más sólidas. La parálisis que está viviendo el sector de las cajas de ahorro traerá más restricciones para el crédito lo que retrasará la recuperación del propio sector. El volumen de préstamos disminuirá entre un 10 y un 20% hasta 2011. El consumo caerá y con ello el paro no hará más que crecer. Seguimos cuesta abajo.
Extraído de: http(-)://marcvidal.cat/2009/11/seguimos-cuesta-abajo.html
Nombre: Lidia W.  (26/08/2010) E-mail: Madrid
 
* Lo que está pasando, por Santiago Niño Becerra
Publicado ya el 14/04/09
Para salir de la gravísima crisis económica a la que se enfrenta el mundo hay que acabar con el despilfarro, tenemos que ser más ecológicos y utilizar los recursos de forma muy productiva.
El grado de endeudamiento de las personas y las empresas ya no puede crecer más.
Debemos aplicar cambios profundos y permanentes que afectarán a nuestro modo de vida.
Cuál es el escenario en el que nos estamos viendo inmersos, cada día con más certidumbre, cada vez con mayor dramatismo? Los datos son inequívocos. Estancamiento, en el mejor de los casos, o decrecimiento del producto interior bruto (PIB); aumento del desempleo, galopante en varias economías, por ejemplo en la española; caída generalizada de la inversión; hundimiento del consumo; oferta de crédito muy inferior a las necesidades que de crédito existen. ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué está sucediendo?
En la evolución temporal de los sistemas económicos se dan dos tipos de tensiones. Algunas se pueden solucionar con relativa facilidad, pues para hacerles frente es suficiente con variar uno, o a lo sumo dos, parámetros económicos; otras tensiones del sistema económico, en cambio, suelen tener una evolución demoledora.
Ámplia información en:
http(-)://espiritualidadypolitica.blogspot.com/search/label/Santiago%20Ni%C3%B1o%20Becerra
Parece claro que el ser humano, si se le deja suelto... se come al otro y le vende sus huesos a un tercero

Si me permites, creo que eso último es una creencia, la creencia de que el egoísmo y el egocentrismo que caracteriza a las gente actual es la expresión inalterable de la naturaleza humana, que no puede cambiar y no va a cambiar, que la gente siempre ha perseguido sus propios intereses y siempre será así, y en todo caso se interesará por su familia, empresa, comunidad o nación. Eso está cambiando y será una de las características del nuevo modelo económico. El actual se fundamenta en el individualismo y el materialismo, el nuevo estará más centrado en la cooperación y los valores, o eso espero. En el terreno económico parece claro que vamos a un modelo en el que lo importante será la productividad y la eficiencia.
Nombre: Luis Pellecó  (11/09/2010) E-mail: Lloc Nou
 
Estamos en Octubre y aquí no hay crash...

Si nos dejaran la economia a los tecnicos otro gallo cantaría, pero el poder sabe defender sus intereses y nadie quiere a que un cerebrito le diga lo que tiene que hacer.

Igual que aquí, que nos estamos cargando el planeta igual que los americanos, pero con el cachondeo de tener una "conciencia ecologista"

Panda de hipocritas... Yo se que soy un contaminado, soy alpinista, me encanta la naturaleza y se apreciar que la españa de hoy no es ni por asomo la de hace 200 años.

Si lo normal no fuera que somos unos hipocritas individualistas hijos de papa y mama, quizas cabría la posibilidad de tomar decisiones que nos lleven a un futuro mejor.

Yo solo les digo, que cuidado con ver la mota en el ojo ajeno y no la paja en el propio, que si esto no funciona es por NUESTRA culpa, y que no me responda quienes gasten mas de 10€ al dia, a ver si se creen que el consumo no el el motor del cambio climatico.

Yo por lo menos, se que soy un HIJO DE PUTA.
Nombre: carlo  (28/10/2010) E-mail: carlos60001@yahoo.es
 
* Lo que España no es pero es conveniente que los españoles crean...
Cuanto más oigan que España es un país rico, peor será; cuanto más se repita que las rentas medias españolas van a poder afrontar sin problemas los ajustes que vienen, más terrible será. Agárrense a la silla porque lo que viene es fuerte, y lo peor: es inevitable...
ENTREVISTA a Santiago Niño Becerra. 13-5-2011
Estoy percibiendo que aquí, en España, se está generando, de forma consciente y predeterminada, un estado de opinión que, pienso, es intrínsecamente insano. Consiste en propagar que España es un país rico que, debido a una serie de circunstancias, ha estado viviendo por encima de sus posibilidades. Sin embargo, como España tiene muchos resortes, podrá soportar sin problemas los descensos que se van a producir en su renta a fin de sanear los problemas que España ha ido acumulando. Será un poco duro, sí, aunque no demasiado y, en cualquier caso, superable, de forma que en muy pocos años ‘España volverá a ir bien’. Este mensaje, curiosamente, no lo están propagando políticos, sino expertos, y utilizan cualquier tipo de foro que posibilite la extensión del mensaje, incluidos medios de difusión media o, incluso, reducida.
EL RESTO DE LA ENTREVISTA en: www.kaosenlared.net/noticia/espana-no-pero-conveniente-espanoles-crean
Nombre: Silvia Pons para Ibérica  (14/05/2011) E-mail: Desde Suiza
 
* Entidades ciudadanas y partidos de izquierdas se querellan contra Moody's, S&P y Fitch.
Este lunes será ampliada la querella española contra las tres grandes agencias de rating: Moody's, Standard & Poor's y Fitch, que tienen el 90% de la cuota de mercado mundial...
Kaos. Laboral y economía. 19.07.2011
www.kaosenlared.net/noticia/entidades-ciudadanas-partidos-izquierdas-querellan-contra-moodys-sp-fi
Este lunes será ampliada la querella española contra las tres grandes agencias de rating: Moody's, Standard & Poor's y Fitch, que tienen el 90% de la cuota de mercado mundial. Los promotores de esta demanda, presentada el pasado 25 de febrero, llevarán ante la Audiencia Nacional un nuevo escrito para añadir actuaciones de los últimos meses, según informa el diario Público.
En esta ampliación solicitan que se tome declaración a los autores de los informes sobre España y a los que deciden su momento de difusión. Además, piden el bloqueo cautelar" de las cuentas bancarias de las agencias "con el fin de hacer frente a una posible responsabilidad civil", aseguran los demandantes.
La querella, coordinada por los abogados Gonzalo Boye, Jaume Asens y Enrique Santiago, representa a varios partidos políticos (IU, ICV, ERC) y redes ciudadanas como Attac y el Observatorio DESC, entre otras. A ella ya se han sumado siete organizaciones hasta el momento.

Un largo letargo...
Aunque fue presentada el pasado 25 de febrero y el juezIsmael Moreno abrió rápidamente diligencias previas, 141 días más tarde la Fiscalía aún no se ha pronunciado. Sin embargo, fuentes jurídicas explican que el fiscal Alejandro Luzón ultima su informe y podría entregarlo esta misma semana. Un caso muy diferente es el de Portugal, donde en abril se presentó una querella análoga y en mayo la Fiscalía ya se había pronunciado a favor de la investigación.

50 folios de ampliación.
La ampliación de la querella que se presenta este lunes es de unos 50 folios, que se añaden a los 60 del primer escrito. Esta comienza recordando que el juez pidió a la Fiscalía que se pronunciara el 28 de febrero, pese a lo cual odavía no ha habido reacción del Ministerio Público. "Transcurridos más de cuatro meses y medio sin que dicho Ministerio se haya pronunciado, entendemos que no resulta necesario ni aconsejable continuar esperándole habida cuenta de que existe una constante producción de hechos públicos y notorios, incardinables en la reiteración delictiva", afirman los querellantes.
Quieren "hundir la deuda soberana"
Con esta demanda se intenta demostrar que las agencias siguen un patrón con el fin de "hundir la deuda soberana en beneficio de terceros", ya sean sus clientes o accionistas. Fondos que se benefician del mayor interés que deben pagar los Gobiernos, como Capital Group, BlackRock y Vanguard, son también accionistas de las grandes agencias.
La ampliación incluye un informe del Banco Central Europeo que demuestra que una rebaja en la calificación implica siempre un sobrecoste automático para financiarse en los mercados. También añade la degradación de España del 10 de marzo, cuando Moody's reventó la comparecencia del gobernador del Banco de España, que cifró en 15.000 millones las necesidades del sistema financiero español, al degradar unas horas antes a España y cuantificar las necesidades de su sistema financiero entre los 50.000 y 120.000 millones.
Las agencias no han hecho declaraciones sobre la querella española, aunque un portavoz de Fitch en Londres afirmó que están "siguiendo muy de cerca los acontecimientos".
www.20minutos.es/noticia/1113210/0/querella/agencias/rating
Nombre: AMS  (19/07/2011) E-mail: a.marinsegovia@gmail.com
 

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